En Täby, una localidad al noreste de Estocolmo, arqueólogos del Museo de Historia de Suecia acaban de destapar un descubrimiento que parece salido de una novela de fantasía épica.
Este año el festival rindió homenaje a figuras emblemáticas del cine como Robert De Niro y Denzel Washington, quienes recibieron la Palma de Oro Honorífica.
Si sobrevivimos, la tarea no será reconstruir las mismas estructuras que nos trajeron hasta el borde. Será imaginar algo distinto. Más justo. Más consciente. Más humano.
Estas metrópolis no solo brillan por su economía o paisajes, sino porque han encontrado fórmulas para priorizar lo más valioso: la felicidad de sus habitantes.
Durante cinco días, la ciudad se transforma en un territorio de exploración visual donde conviven grandes nombres, talento emergente y propuestas experimentales.
Como la moda, quizás también los recuerdos son cíclicos. Y diez años después parece ser un momento perfecto para hacer un corte y revisar qué tan distintos somos en comparación a aquella época.