‘Una batalla tras otra’ no ofrece respuestas claras ni moralejas. Se dedica a mirar cómo la historia se filtra en lo cotidiano y cómo las grandes consignas se vuelven problemas domésticos.
Desde 1944, los Golden Globes han funcionado como una especie de antesala doble: anticipan tendencias rumbo a los Oscar en cine y a los Emmy en televisión.
‘Stranger Things’ se despide como vivió y llegó: mezclando horror, corazón y cultura pop para recordarnos que crecer también implica aprender a soltar.
El lugar alberga unas 270 obras que se exhibirán durante un año y, más allá de funcionar como museo, permite algo poco común: ver al artista trabajar, conversar con él y asomarse —literalmente— a su proceso creativo.
2025 fue un año donde lo histórico se mezcló con lo inesperado, las leyendas siguen escribiendo su legado y nuevas figuras y selecciones asoman en el horizonte mundial.
La respuesta mezcla historia, estrategia comercial, burla social y, por supuesto, esa necesidad humana de empezar de cero aunque sepamos que el calendario es solo una convención.
Su sola presencia en pantalla desafiaba las reglas no escritas del cine clásico y colocaba a la mujer en el centro del deseo, pero también del conflicto.
La respuesta corta es simple: depende. Y la larga tiene que ver con religión, costumbres regionales, historia familiar y, claro, con las ganas (o la flojera) de desmontarlo.
Con House, la serie abre la puerta a una narrativa donde el poder no depende solo de la fuerza bruta, sino del control, la tecnología y la visión a largo plazo.
Esta actualización confirma que los emojis siguen siendo una pieza clave del lenguaje digital moderno: pequeños símbolos que, bien usados, dicen más que muchos mensajes largos.