El lugar alberga unas 270 obras que se exhibirán durante un año y, más allá de funcionar como museo, permite algo poco común: ver al artista trabajar, conversar con él y asomarse —literalmente— a su proceso creativo.
La respuesta mezcla historia, estrategia comercial, burla social y, por supuesto, esa necesidad humana de empezar de cero aunque sepamos que el calendario es solo una convención.
Las mejores frases de IT funcionan como pequeñas grietas por donde se cuela el verdadero terror: el que nace en la infancia y nunca termina de desaparecer.
Lo que engancha con este tipo de historias es entender cómo alguien termina creyendo, obedeciendo y, en el peor de los casos, perdiéndose dentro de un grupo.