¿Cómo vamos a viajar en 2026? No hablo sobre los medios de transportes, sino de los propósitos y objetivos detrás de cada decisión de hacer una pausa en el camino y tomarnos un respiro. Ya sea a solas o en compañía, 2026 será un año en el que los viajeros van a poner en primer lugar su bienestar antes que pensar en la imagen que va a obtener likes en su feed de Instagram. Es decir, vacaciones más conscientes y menos pretenciosas.
Estas son las siete tendencias de viaje que marcarán el año 2026. ¿A cuál de ellas te vas a apuntar?
1. Silencio sobre todo: el auge de las quietcations
El lujo del futuro está más en el silencio y no tanto en el ruido. En 2026, las llamadas quietcations —también conocidas como Hushpitality— se consolidan como una respuesta directa al agotamiento digital. Hablamos de viajes diseñados para dormir mejor, pensar con claridad y desconectarse de notificaciones, pantallas y estímulos constantes.
Los destinos a los que acuden los viajeros que quieren vivir esta experiencia se componen de cabinas sin WiFi, hoteles silenciosos, o retiros donde el mayor plan del día es no tener ninguno.
2. La IA como planificadora de viajes
La inteligencia artificial será una aliada clave en 2026, sobre todo para quitar de en medio la parte más tediosa de viajar. Algunas plataformas digitales ya están incorporando a sus servicios IA que ayuda a la planificación, reservas, traducción en tiempo real, check-in móvil y más.
Pero hay letra chica. La IA también puede empujar a todos hacia los mismos destinos y alimentar el turismo masivo o incluso estafas sofisticadas. Hay que saber cómo usar este gran aliado para tener unas vacaciones a la altura de lo que esperamos.
3. Confianza por encima de elección: viajar sin decidir nada
En ocasiones, decidir a dónde ir y cómo hacerlo puede resultar cansado para algunos viajeros. Por ello, en 2026 crecen las experiencias donde el viajero no elige nada: ni ruta, ni actividades, ni a veces el destino. Algunas de las atracciones en este sentido son cruceros misteriosos o estancias sorpresa en destinos alejados de todo lo convencional. Sin duda, los viajeros se van a dejar sorprender este año.
4. Carreteras antes que pistas de aterrizaje
El viaje por carretera vive su mejor momento. Según el Informe de Tendencias 2026 de Hilton, el road trip vuelve con fuerza, impulsado tanto por el placer como por el ahorro. El hashtag #RoadTrip ya suma millones de menciones en redes sociales y no solo entre viajeros jóvenes.
Uno de los motivos para hacer de la carretera una tendencia es para evitar vuelos caros o, incluso, el temor a perderlos. Para Milena Nikolova, experta en comportamiento, esta tendencia tiene un fuerte componente cultural, especialmente en Norteamérica y Europa, donde el coche sigue siendo símbolo de libertad.
5. Los viajes ultrapersonalizados
La industria turística se aleja definitivamente de las experiencias genéricas. En su lugar, aparecen los viajes diseñados para momentos específicos: divorcios, duelos, crisis personales, salud, reconexión de pareja o intereses muy concretos.
En este sentido, el viaje se convierte en un espacio personal para atravesar algo importante y regresar con bríos renovados. Esto significa tener experiencias con propósito, no solo descanso.
6. Viajes lejos de lo obvio
El rechazo a los destinos saturados sigue creciendo. Cada vez más viajeros buscan lugares más reales en lugar de aquellos que tienen miles de filtros en Instagram. Ciudades como Toledo, regiones como Brandeburgo o destinos inesperados como Irak empiezan a despertar interés entre quienes quieren algo distinto.
Muchos viajeros desconfían de los lugares que “se ven mejor en Instagram que en la vida real”. Además, viajar a lo poco explorado se ha convertido en una forma de vivir experiencias que no todo el mundo tiene.
7. Cultura por encima del placer
La última gran tendencia de 2026 es un cambio de prioridades. Menos fiesta y más contenido cultural. En este sentido hablamos de viajes literarios inspirados por series y películas.
Incluso destinos que se asocian al exceso están incorporando actividades como retiros de lectura o estancias temáticas.