¿Qué le está haciendo la inteligencia artificial a tu cerebro? Esto es lo que encontró un estudio del MIT

Sigue leyendo…

Qué le está haciendo la inteligencia artificial a tu cerebro

Growtika/Unsplash

Es interesante ver los gigantescos pasos que ha dado la inteligencia artificial (IA) en cosa de los últimos años. Ya para 2025, muchos teníamos muy normalizadas las herramientas que nos ofrece esta tecnología. La gente empezó a valerse de la IA para tareas cotidianas, asuntos personales y hasta temas de salud física y mental. Con todos esos hechos, hay quienes se han preguntado cómo está desarrollándose nuestro cerebro en tiempos donde esta tecnología cada vez gana más espacio.

Miembros del Instituto Tecnología de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés) decidieron emprender una investigación, teniendo como base la pregunta que planteamos arriba. Por ejemplo, estudiaron cómo los chatbots de IA, tipo ChatGPT, están influyendo en nuestros procesos cognitivos. En este caso, vieron que estos recursos están moldeando la manera en que organizamos y evaluamos nuestras ideas.

La IA nos está cambiando

Para dar mayor claridad a lo anterior, los autores de la investigación detectaron que las personas están “absorbiendo” las formas en que se expresa la IA, argumentando como ella e incluso redactando como ella.

¿Qué significa esto? Hasta cierto punto lo previsible: le estamos quitando tareas hasta nuestro cerebro, lo que tiene un impactó en nuestras facultades cognitivas.

¿Qué podemos hacer?

Frente a lo inevitable, que es la inminente entrada y conquista de la IA a muchas áreas del quehacer humano, lo que podemos hacer es no pelearnos contra lo que es un fenómeno que va más allá de nosotros, sino usarlo a nuestro favor, pero sin dejar de desafiar y enriquecer las capacidades que nos brinda el cerebro humano.

Te interesará
Mientras que el humano cultive esta cualidad, siempre será imbatible
El proyecto no escatima en gastos ni en visión: se estima que en Qiddiya vivirán 500 mil personas y 300 mil trabajarán allí.
Cada frase conserva esa mezcla tan murakamiana de sencillez y extrañeza, de calma aparente y fondo perturbador.
Enero llega justo después de diciembre, un mes igual de largo en días, pero radicalmente distinto en estímulos y ritmo.
Después de los 40, la ciencia ficción deja de ser una promesa y se convierte en una conversación seria con uno mismo más que con el mañana.
Una sabiduría, posiblemente, más colectiva que individual