Confucio (551 a. C. ‑ 479 a. C.) fue un filósofo chino cuyas ideas han estado vigentes durante más de dos milenios, al grado de que, de esa región del mundo, es el mayor exponente del pensamiento oriental en Occidente.
Aunque en vida la filosofía de Confucio no tuvo la popularidad que tendría después, este sabio chino sí logró hacerse de un grupo de seguidores, quienes más tarde se encargaron de difundir sus enseñanzas.
Los conocimientos de Confucio trascendieron tanto, que China vio nacer al “confucianismo”, como un sistema ético de comportamiento y gobierno.
Como muchos filósofos de Occidente, Confucio siempre fue alguien enamorado del conocimiento y la enseñanza. Aquí algunas de sus mejores frases.
Pensamientos de Confucio
Aprender sin reflexionar es malgastar la energía.
Sólo los sabios más excelentes, y los necios más acabados, son incomprensibles.
En tanto que tu padre y tu madre subsistan, no te alejes mucho de ellos.
Si se ve una cosa justa y no se practica, se es un cobarde.
El error consiste en no corregir el error.
La naturaleza nos hace a todos iguales. Nuestro comportamiento, diferentes.
La ignorancia es la noche de la mente: pero una noche sin luna y sin estrellas.
Exígete mucho a ti mismo y espera poco de los demás.
Lo que quiere el sabio, lo busca en sí mismo; el vulgo, lo busca en los demás.
Algún dinero evita preocupaciones; mucho, las atrae.