Robbie comentó que entró en pánico y pensó: “Te van a arrestar. Estoy bastante segura de que esto es agresión. No solo no volverás a trabajar, sino que irás a la cárcel por esto”.
Quizá uno de los mayores atractivos del rucking es su filosofía: menos gimnasio, más mundo real. No necesitas aparatos, membresías ni rutinas complejas. Solo un poco de peso y el deseo de moverte.