¿Por qué los ganadores del Super Bowl reciben anillos y no medallas?

En el deporte estadounidense, el anillo es una pieza que se puede portar toda la vida, un objeto íntimo que dice “yo estuve ahí”.

por qué los ganadores del super bowl reciben anillos y no medallas

Tom Brady es el jugador con más anillos de Super Bowl: siete en total, seis con los Patriots y uno con los Buccaneers.

El Super Bowl no solo define al campeón de la NFL: también marca el cierre de una temporada que exige sacrificio físico y una constancia casi inhumana. Aunque el trofeo Vince Lombardi se alza esa misma noche frente a millones de espectadores, hay otro símbolo de la gloria que no aparece en el campo ni cuelga del cuello. Es pequeño, pesado, brillante y profundamente personal: el anillo de campeón.
Pero ¿por qué se entregan anillos y no medallas, como ocurre en casi todos los grandes eventos deportivos del mundo? La historia es bastante interesante.

Una decisión que lo cambió todo

La tradición nace en 1967, en el primer Super Bowl de la historia. Los Green Bay Packers, dirigidos por Vince Lombardi, derrotaron con autoridad a los Kansas City Chiefs. Para conmemorar el campeonato, Lombardi tomó una decisión poco común fuera de Estados Unidos: mandar a hacer anillos personalizados para cada uno de sus jugadores.
En el deporte estadounidense, el anillo ya tenía un peso simbólico importante. No era solo un premio: era una pieza que se podía portar toda la vida, un objeto íntimo que decía “yo estuve ahí”.

Una herencia del béisbol (y no del fútbol)

Aunque muchos asocian los anillos directamente con la NFL o la NBA, la tradición viene del béisbol. En 1922, los Gigantes de Nueva York decidieron celebrar su triunfo en la Serie Mundial con anillos, rompiendo con la costumbre de regalar insignias o relojes de bolsillo.
La NBA adoptó formalmente esta práctica en 1947, y el resto de las ligas profesionales estadounidenses siguieron el mismo camino. Así, cuando el Super Bowl nació, el anillo ya era sinónimo de campeonato en la cultura deportiva del país.
A diferencia del fútbol soccer o de los Juegos Olímpicos, donde la medalla representa el logro colectivo e inmediato, el anillo habla de permanencia. No se guarda en una vitrina: más bien se usa, se muestra, se hereda.

Un premio que no se entrega esa noche

Curiosamente, nadie recibe su anillo el día del Super Bowl. Tras la final, los jugadores celebran con el trofeo, el confeti y la champaña, pero el anillo tarda meses en llegar.
Generalmente se entrega a principios de junio, en una ceremonia privada organizada por el equipo. La razón es simple: cada anillo es hecho a mano y totalmente personalizado. Lleva el nombre, el número del jugador, el logo de la NFL y múltiples referencias visuales a la temporada campeona.

Joyas históricas

Fabricar un anillo de Super Bowl cuesta entre 30 mil y 50 mil dólares, dependiendo del diseño, el oro utilizado y la cantidad de piedras preciosas. La joyería Jostens, con sede en Minnesota, ha producido 38 anillos de Super Bowl y trabaja de la mano con cada franquicia.
La idea no es solo hacer algo lujoso, sino que cuente una historia. Cada detalle importa. Los Philadelphia Eagles, por ejemplo, añadieron 145 diamantes a su anillo del Super Bowl 2025 para representar su récord de puntos anotados en los playoffs. De esa manera, el anillo no solo celebra una victoria sino que documenta una temporada entera.

¿Cuántos anillos se fabrican y quién los paga?

Tradicionalmente, los anillos se entregan a jugadores, entrenadores y dueños del equipo, aunque también suelen recibirlos miembros del staff. La NFL contribuye con hasta 5 mil dólares por anillo para los primeros 150, pero las franquicias pueden ordenar tantos como deseen. Eso sí, el costo extra corre por cuenta del equipo y, en algunos casos, de los propios jugadores o directivos.
Incluso los subcampeones reciben anillos. La NFL aporta hasta 2 mil dólares por pieza, y suelen conmemorar el campeonato de conferencia (AFC o NFC), no la derrota en el Super Bowl.

Anillos y leyendas

Hablar de anillos es hablar de historia pura. Tom Brady es el jugador con más anillos de Super Bowl: siete en total, seis con los Patriots y uno con los Buccaneers. Pero el récord absoluto lo tiene Bill Belichick, con ocho, sumando sus títulos como entrenador y coordinador defensivo. Cuando se habla de franquicias, Patriots y Steelers lideran con seis campeonatos cada uno.

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