Cadillac no quiso entrar a la Fórmula 1 con discreción. Eligió hacerlo con ruido, reflectores y el timing perfecto. La marca estadounidense presentó su primer monoplaza en pleno Super Bowl LX y después lo llevó a Times Square, en Nueva York.
La llegada formal será en 2026, pero Cadillac ya dejó claro que su desembarco en la máxima categoría no se limita a competir. Quiere formar parte de la conversación global que hoy rodea a la F1 y que ha convertido al campeonato en un fenómeno cultural, mediático y de negocio.
Un diseño que habla el idioma Cadillac
El primer auto del Cadillac Formula 1 Team apuesta por una identidad visual limpia y contundente. La librea combina blanco y negro en una división asimétrica que evita el recurso fácil de la nostalgia. No hay homenajes retro ni referencias forzadas al pasado. Aquí todo apunta hacia adelante.
El degradado que recorre la carrocería integra de forma sutil el icónico “chevron” de Cadillac, generando una sensación de movimiento incluso cuando el monoplaza está detenido. Esto es branding trasladado a 300 km/h. Cadillac opta por contraste, claridad y una lectura inmediata en una parrilla donde muchas escuderías saturan colores y patrocinadores.
Según Dan Towriss, CEO de Cadillac Formula 1 Team Holdings, la librea representa la identidad de la marca: audaz, moderna y claramente estadounidense, pero respetuosa de la precisión técnica que define a la Fórmula 1.
Una estructura con ADN estadounidense y base europea
Detrás del proyecto está General Motors en alianza con TWG Motorsports. El equipo operará desde tres centros estratégicos: Indianapolis y Charlotte, como pilares industriales en Estados Unidos, y Silverstone, corazón técnico de la F1 en Europa. Esta decisión combina el músculo corporativo americano con el know-how británico en ingeniería y operación de Gran Premio.
El objetivo es competir en las 24 carreras del calendario 2026, incluidas las tres citas estadounidenses: Miami, Austin y Las Vegas. Cadillac no llega como invitado ocasional; quiere ser protagonista en el crecimiento del campeonato dentro de su propio mercado.
Checo Pérez, la pieza clave en pista
Si el proyecto tiene ambición comercial, en lo deportivo no se queda atrás. Sergio “Checo” Pérez será uno de los líderes del equipo desde el primer año. Su experiencia en gestión de neumáticos, lectura estratégica de carrera y desarrollo técnico será vital bajo el nuevo reglamento de 2026.
A su lado estará Valtteri Bottas. Entre ambos suman más de 500 Grandes Premios, más de 100 podios y 16 victorias. Para una escudería debutante, esa experiencia es una necesidad estructural.
El roster se completa con Zhou Guanyu como piloto de reserva y Colton Herta como piloto de pruebas, reforzando el puente entre la F1 y el automovilismo estadounidense, particularmente la IndyCar.
2026: algo más que un debut
El primer monoplaza de Cadillac no pretende revelar todos sus secretos técnicos ni vender promesas imposibles. Tiene lo esencial para ser un digno competidor y algo más: identidad clara, estructura sólida y un mensaje inequívoco de ambición.
Cuando la temporada 2026 arranque bajo el nuevo reglamento, Cadillac no será una incógnita exótica en la parrilla. Será una marca que ya se posicionó y que tendrá a Checo Pérez como uno de los rostros encargados de convertir esa ambición en resultados concretos.
La nueva era empieza antes de que se apaguen los semáforos. ¡Cadillac ya está en la línea de salida!