En el deporte profesional, la rivalidad define momentos y crea historias candentes. Algo así como lo que ocurre en la serie de HBO Max Heated Rivalry, donde la tensión juega en la pista de hielo. La nueva serie toma el clásico enfrentamiento entre estrellas del hockey y lo convierte en una historia de deseos secretos.
Producida originalmente en Canadá y estrenada el año pasado en Crave, la ficción aterriza ahora en streaming global con una propuesta que mezcla drama, deporte, romance queer y un estudio interesante sobre la masculinidad en entornos donde la vulnerabilidad no siempre tiene espacio.
Amor en tiempos de hipermasculinidad
La serie adapta la saga literaria Game Changers de Rachel Reid y sigue a Shane Hollander e Ilya Rozanov, dos figuras centrales del hockey profesional. Shane es el chico ejemplar: canadiense, disciplinado, capitán de los Montreal Metros y moldeado por una familia que exige excelencia constante. Ilya, en contraste, es ruso, carismático, provocador y líder de los Boston Raiders.
Ambos están destinados a chocar una y otra vez, primero como rivales deportivos, después, como algo más.
Lo que inicia como una relación cargada de competencia evoluciona hacia una atracción imposible de ignorar. La historia se sitúa en un momento donde salir del clóset en el deporte profesional podía significar el fin de una carrera multimillonaria.
Más que escenas subidas de tono
Los primeros episodios pueden dar la impresión de que la serie apuesta fuerte por la provocación. Hay química, encuentros íntimos y una carga erótica evidente desde el arranque. Sin embargo, conforme avanza la narración, se revela una ambición mayor: explorar cómo el miedo, la presión pública y las expectativas personales moldean una relación a lo largo de los años.
La dinámica entre los protagonistas sostiene el proyecto. Ilya es quien rompe primero la barrera, mezclando ironía y necesidad emocional. Shane, más contenido, tarda en ceder, pero cuando lo hace lo hace con intensidad. Ese detalle aporta profundidad y evita que el romance caiga en fórmulas previsibles.
Hudson Williams y Connor Storrie cargan con el peso emocional de la serie. Storrie, en particular, construye un Ilya magnético: trabajó su acento ruso y ajustó su dicción en inglés para darle verosimilitud al personaje. El resultado es un antagonista que también es vulnerable, orgulloso pero fracturado.
El hockey sí importa y tiene presencia real
A diferencia de otras ficciones donde el deporte es solo una decoración, aquí el hockey tiene presencia real. Las secuencias de partido están filmadas para que incluso quienes no siguen la NHL entiendan lo que está en juego.
Detrás de cámara está Jacob Tierney, conocido por su trabajo en Letterkenny, quien adapta la novela poniendo énfasis en la evolución emocional de los personajes. La serie utiliza saltos temporales para mostrar cómo la relación se transforma con los años.
Un romance queer en un territorio hostil
El mayor acierto de Heated Rivalry no es el erotismo ni la rivalidad deportiva, sino situar un romance homosexual en un entorno donde la hipermasculinidad ha sido norma durante décadas.
La historia opta por el drama íntimo y la tensión funciona porque se siente real: vemos a dos hombres que se necesitan, pero que también temen perderlo todo.
¿Cuántos episodios tiene Heated Rivalry y cuándo se estrenan?
La primera temporada consta de seis episodios. Los tres primeros ya están disponibles en HBO Max. Los capítulos restantes se estrenan el viernes 13 de febrero en la plataforma. La hora exacta no ha sido confirmada, así que conviene seguir las actualizaciones oficiales del servicio.
- Capítulo 1: Rookies (ya disponible)
- Capítulo 2: Olympians (ya disponible)
- Capítulo 3: Hunter (ya disponible)
- Capítulo 4: Rose (se estrena el viernes 13 de febrero)
- Capítulo 5: I’ll Believe in Anything (se estrena el viernes 13 de febrero)
- Capítulo 6: The Cottage (se estrena el viernes 13 de febrero)