Nadie pasó por alto la llegada de Mack Hollins, receptor abierto de los New England Patriots, al Super Bowl 2026. Vestido de preso, descalzo y esposado. De todos es sabido que Hollins tiene una personalidad diferente, excéntrico, pero ¿qué hay más allá de querer llamar la atención? Vayamos por partes…
En septiembre de 2018, Hollins tuvo una desafortunada lesión que lo dejó fuera gran parte de la temporada de la NFL. Mack utilizó su tiempo para recuperarse, descansar y viajar por el mundo. En esa etapa conoció a un grupo de jóvenes australianos que cambiaron su perspectiva de la vida. Gracias a ellos descubrió los ejercicios holísticos de suelo para ayudar con su recuperación. A partir de ahí también comenzó a caminar descalzo.
Desde entonces, el jugador va descalzo en muchas ocasiones a menos que sea muy necesario colocarse unos tenis o zapatos especiales, como en los partidos de NFL. Mack tiene muchas excentricidades más: come con las manos y no usa cubiertos, no confía en los gatos porque piensa que ‘roban el alma’ y no come sopa porque considera que ‘no es natural’.
Mediante sus redes sociales, el receptor se dedica a compartir su filosofía de vida:
“Caminar sin zapatos, tener mi cabello con ondas naturales, comer con mis manos en lugar de con cubiertos. Ese tipo de cosas no molestan a los demás. Es quien soy, es lo que me hace feliz. Haz las cosas que les hagan felices”.
Impactante entrada al estilo Hannibal Lecter
Hollins entró al Levi’s Stadium para jugar el Super Bowl 2026 vestido con un traje de prisionero y con grilletes alrededor de las piernas. Se dice que lo hizo como una alusión a Alcatraz, una de las prisiones más famosas de Estados Unidos, en plena bahía de San Francisco, ciudad donde se jugó el Súper Domingo. La máscara que lleva el receptor ha hecho que los fans lo comparen con Hannibal Lecter.