Cuando México salte al campo el próximo verano, no solo llevará un uniforme nuevo: llevará puesta la historia de un país entero, cosida en cada línea y en cada símbolo.
Con Tigres y Pachuca compartiendo la cima de la tabla con 42 puntos, y América, Toluca, Chivas, Rayadas, Cruz Azul y Bravas de Juárez completando el cuadro, el panorama está listo para una fase final que nos depara grandes emociones.
Será la séptima vez en la historia que la Copa Libertadores se defina entre clubes brasileños, una muestra clara del poder que el fútbol de ese país ha ejercido en los últimos años.
La Ciudad de México volverá a transformarse en una auténtica fiesta de motores, donde el rugir de los monoplazas se mezclará con el ambiente único del Autódromo Hermanos Rodríguez.
Charles Leclerc y Lewis Hamilton se mostraron en buena forma y devuelven la fe en Ferrari, una escudería a la que le ha costado trabajo destacar este año.