Las subastas no solo determinan el valor económico de una pieza, sino que también redefinen la relevancia de los artistas dentro de la historia del arte.
La obra, titulada “Time Flies”, no nació en un atelier suizo ni en el banco de trabajo de un maestro relojero, sino en el laboratorio creativo del colectivo español Milfshakes.
Durante cinco días, la ciudad se transforma en un territorio de exploración visual donde conviven grandes nombres, talento emergente y propuestas experimentales.
El lugar alberga unas 270 obras que se exhibirán durante un año y, más allá de funcionar como museo, permite algo poco común: ver al artista trabajar, conversar con él y asomarse —literalmente— a su proceso creativo.
La pintura es un recordatorio de cómo Frida enfrentó la enfermedad, la soledad y la muerte con una mezcla de vulnerabilidad y valentía que sigue conmoviendo al mundo.