Los trucos de un buen conversador para que la plática no muera

Hacer preguntas abiertas, procurar un tono positivo y algo de humor, son siempre buenas ideas. Pero aquí te decimos otros secretos.

Buen conversador

DjelicS/Getty Images

Ser un buen conversador puede ser más fácil de lo que te imaginas. Lee con atención lo que tenemos por decirte al respecto.

Mucho de los que somos se manifiesta a través de nuestras palabras. La forma en la que nos expresamos verbalmente y la soltura y elocuencia que tenemos al hablar matizan lo que proyectamos con nuestra imagen, al grado de poder cambiar una impresión. En este caso, nuestra habilidad para conversar puede ser todo un potencial, a fin de relacionarnos exitosamente en cualquier tipo de ámbito. Al final, somos seres sociales, que aprendemos y enseñamos. A continuación, te compartimos algunos de los “trucos” que tienen el poder de hacerte un buen conversador, uno que mantenga viva la plática.

El arte de mantener viva una conversación

Para este fin, te presentamos tres consejos que diferentes autoridades en el tema comparten.

Muestra interés en la otra persona

Sanjana Gupta, especialista en salud mental y bienestar, educada en la Universidad de Nueva York (Estados Unidos), nos dice que algo fundamental en cualquier conversación es mostrar genuino interés por tu interlocutor.

Dar importancia a la otra persona, sin rayar en lo falso, es clave para que esta se sienta cómoda y pueda abrirse a un diálogo más fluido. Con este propósito, el consejo de la experta es que pienses en aquello que el individuo con el que conversas podría enseñarte, es decir, busca lo que puedas aprender de él.

Busca aventuras que hagan tu vida más interesante

Jon Santiago es un escritor y especialista en marketing que, entre otras cosas, enseña a mantener encendida una plática. Concretamente, su consejo es muy atrayente, pues nos dice que una vida llena de aventuras es una vida interesante. Esto te motivará a compartir tus experiencias, aunque eso sí, siempre cuida el no excederte en hablar solo de ti, dado que eso puede jugar en tu contra.

“Tienes que vivir una vida de la que te sientas orgulloso de hablar. Cuando lo haces, aprender a mantener una conversación se convierte en una ecuación más fácil. Nunca te quedarás sin cosas que decir cuando vivas una vida que merezca la pena”, dice Santiago.

Prepárate para escuchar

La comunicación no es un acto solitario; se trata de poner común vivencias, ideas, conocimientos, etc. Así como tú quieres sentirte bien en la charla, ten por seguro que la otra persona también. Entonces, y un poco relacionado al primer punto, aquí te invitamos a que seas alguien que sabe escuchar.

Pon atención a la persona. Todos tienen algo que decir y, como lo hemos dicho hasta ahora, puedes aprender cosas nuevas en cada conversación. Además, pones en práctica tu empatía en este punto, una virtud que mucho ayuda a conectar y dejar una impresión positiva.

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