Dormir poco para rendir más: El poder de la siesta energética

Una siesta energética es buena, pero no es para todos

Siesta energética

Tim Kitchen/Getty Images

Alguna vez has tomado una siesta y logrado sentir que la recuperación es incluso mejor que la de tu descanso nocturno. Pues no es una percepción aislada, mucha gente reporta lo mismo, al grado de que los especialistas en salud han acertado en llamar a este “remedio” siesta energética.

¿Qué es una siesta energética?

De acuerdo con el Dr. Gurevich, neumólogo y especialista en apnea del sueño, las siestas reparadoras son cortas y agradables porque aprovechan nuestros ciclos naturales de sueño. ¿Qué pasa entonces con los descansos más largos?

“Si se completa un ciclo de sueño completo, es más probable que se despierte bastante aturdido”, dice Gurevich.

Ahora, la respuesta que buscas no puede ser tan precisa, ya que una siesta energética no tiene un tiempo exacto. Sin embargo, ronda entre los 10 y 30 minutos.

“Una siesta reparadora que dura entre 20 y 30 minutos suele ser ideal. Es lo suficientemente larga como para proporcionarte todos los beneficios del sueño sin dejarte aturdido al despertarte”, se lee en artículo de Cleveland Clinic sobre este tema.

Beneficios

De acuerdo con la Universidad de Harvard (Estados Unidos), varias investigaciones han demostrado que las siestas pueden mejorar el estado de ánimo, reducir la fatiga y mejorar el estado de alerta.

Hay más. Otros trabajos citados por la prestigiada universidad demuestran que las siestas energéticas pueden ayudar a disminuir la presión arterial y mejorar la salud cardíaca, especialmente cuando se realizan a primera hora de la tarde.

Toma en cuenta:

Los expertos dicen que esto tampoco debe de tomarse como una cura para personas con trastornos del sueño como el insomnio crónico. En casos así, o de apnea del sueño, se debe buscar ayuda especializada.

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