Como corredor de maratones y entrenador de running, esta es una de las preguntas que más escucho, tanto de hombres que apenas empiezan a correr como de quienes llevan años acumulando kilómetros: “¿No estoy muy joven?” o “¿No se me pasó el tren?”. La respuesta es clara: no existe una edad perfecta para correr un maratón, pero sí existe una edad adecuada para cada persona, dependiendo de su contexto, su historia deportiva y su disposición para entrenar en serio.
Correr 42.195 kilómetros es un reto físico y mental enorme. No importa si buscas romper una marca personal o simplemente cruzar la meta: el maratón exige respeto, disciplina y paciencia. Curiosamente, lo anterior no siempre va de la mano con la edad cronológica.
La edad promedio de los corredores de maratón hoy
Durante años, el perfil clásico del maratonista —especialmente masculino— se movía entre los 30 y los 40 años. Los datos de la década pasada mostraban una fuerte presencia de corredores entre los 35 y 44 años, con una caída notable en los grupos más jóvenes.
Sin embargo, el panorama ha cambiado de forma clara en los últimos años. Entre 2023 y 2024, el grupo de edad de 25 a 29 años se convirtió en el más numeroso en los maratones, tanto en hombres como en mujeres, con un crecimiento cercano al 30 % en solo dos años. Esto nos habla de una transformación real del running como fenómeno cultural y social.
Hoy vemos en la línea de salida a recién graduados, profesionistas jóvenes y corredores que apenas llevan dos o tres años entrenando, compartiendo espacio con veteranos que ya suman cinco, diez o más maratones en las piernas.
Por qué cada vez más jóvenes quieren correr un maratón
El auge de maratonistas jóvenes tiene varias explicaciones claras. La Generación Z ha puesto el bienestar físico y mental en el centro de su estilo de vida. Correr no es solo ejercicio: es identidad, rutina, comunidad y propósito.
Las redes sociales han amplificado este fenómeno. Planes de entrenamiento, diarios de preparación, videos del “día de la carrera” y retos virales han convertido al maratón en un símbolo de disciplina y logro personal. Para muchos jóvenes adultos, completar un maratón representa una meta tangible en un contexto donde otros hitos tradicionales —como comprar una casa— parecen lejanos.
A esto se suma el crecimiento de clubes de running con un enfoque social, menos obsesionados con el cronómetro y más interesados en la experiencia compartida. Para muchos hombres y mujeres jóvenes, correr se ha convertido en una alternativa saludable a la vida nocturna tradicional: se entrena temprano, se socializa sin alcohol y se construye una rutina sostenible.
Rendimiento y edad: lo que dicen los datos
Aquí viene una de las partes más interesantes. Aunque podríamos asumir que los corredores jóvenes siempre son más rápidos, la realidad es más compleja. La relación entre edad y rendimiento en el maratón sigue una curva en forma de U.
Los estudios muestran que los hombres alcanzan su mejor rendimiento promedio alrededor de los 27 años, mientras que las mujeres, alrededor de los 29 años. Antes de esa edad, los tiempos suelen ser aproximadamente un 4 % más lentos por cada año.
Después de ese pico, el rendimiento disminuye de forma mucho más gradual: cerca del 2 % por año. Esto explica por qué un corredor de 18 años y uno de 55 pueden terminar un maratón en tiempos muy similares. A diferencia de otros deportes, el maratón recompensa la constancia, la economía de carrera y la fortaleza mental, cualidades que suelen mejorar con la experiencia.
Entonces, ¿hay un límite de edad para correr un maratón?
No. Y los ejemplos sobran. Corredores de élite siguen compitiendo a gran nivel bien entrados los 40, y miles de aficionados logran sus mejores marcas personales después de los 35 o 40 años. Casos como el de Jeannie Rice, batiendo récords de grupo de edad pasados los 75 años, no son anomalías: son recordatorios de lo adaptable que es el cuerpo humano cuando se entrena bien.
Desde mi experiencia como entrenador, he visto hombres correr su primer maratón a los 23 con una preparación impecable, y otros debutar a los 50 con una disciplina admirable. La diferencia nunca ha sido la edad, sino la calidad del entrenamiento, la constancia y el respeto por los procesos.
La mejor edad para correr un maratón es la tuya
Si estás pensando en correr un maratón, la pregunta correcta no es cuántos años tienes, sino ¿estás dispuesto a entrenar varios meses de forma estructurada? ¿Puedes cuidar tu descanso, tu alimentación y tu recuperación? ¿Tienes la paciencia para construir resistencia sin prisas?
Si la respuesta es sí, entonces estás en la edad adecuada. El maratón no discrimina por fecha de nacimiento. Exige compromiso, pero devuelve algo difícil de explicar hasta que se vive: la satisfacción profunda de haber llevado tu cuerpo y tu mente más lejos de lo que creías posible.
Hoy, mañana o dentro de diez años, los 42 kilómetros seguirán ahí. La decisión de enfrentarlos es personal, y eso, a cualquier edad, ya es una victoria.