Las estadísticas internacionales y lo que vemos continuamente en la calles dejan pocas o nulas dudas de que las mascotas han ganado más popularidad que nunca en este siglo. Incluso se habla mucho de que la generación milenial vio el tiempo que le tocó vivir y renunció, en muchos casos, a la paternidad y a la maternidad. En su lugar, la gente de este grupo poblacional parece haber optado por llevar su instinto protector hacia los animales de compañía. Pero, ¿es en serio todo esto?
Un dato más: en Corea del Sur se vienen reportando más ventas de carriolas para perros que para bebés en los últimos tiempos, información muy sugerente de que lo figura ser un fenómeno casi palpable.
Entonces, ¿las mascotas están sustituyendo a los hijos?
No. La respuesta rápida es esa: no. Un giro completo a esta suposición es lo que nos llega como conclusión de un estudio llamado Cats, Dogs, and Babies, en el que los investigadores, Kuan-Ming Chen y Ming-Jen Lin y su equipo, de la Universidad Nacional de Taiwán supervisaron, por más de una década, el comportamiento de millones de hogares.
Luego de ver de cerca las tendencias, los autores de este trabajo encontraron que, contra lo que se puede pensar, las personas que adoptan un perro tienen hasta un 33% más de probabilidad de tener un hijo, en comparación a quienes deciden no cuidar de una mascota.
De acuerdo con lo que dicen los investigadores, muchas parejas ponen en práctica su responsabilidad y cuidado cuando tienen un animal de compañía. Esto funciona como una suerte de autoevaluación, para ver qué tan preparadas o dispuestas están en aras de un paso más serio. Lo interesante es que, si la experiencia se percibe como satisfactoria y deja la sensación de haber “aprobado”, entonces las probabilidades de ir a otro nivel aumentan.
Hay un detalle, sin embargo. El mencionado estudio se fija solo en lo que ocurre en Taiwán, por lo que no da una visión panorámica que sirva para extender la conclusión a otras latitudes. De cualquier modo, es curioso ver que, al final, tal vez no exista tal cosa como la presunta sustitución de la que se habla.