A unos cuantos días del 14 de febrero, fecha celebrada por muchas parejas, el tema de qué reglar pude ser un dolor de cabeza, dependiendo de qué tanto conozcas a la otra persona. Hasta es posible que para ti no tenga gran significado el día, pero si para ella sí, entonces, guste o no, debes de al menos ofrecer un detalle, ya que no se necesita ser adivino para atinar a que eso espera como mínimo.
Por supuesto que lo mejor siempre será ser observadores en aras de detectar qué podría gustar más a tu pareja. A lo mejor lo ha insinuado, poniendo en indirectas aquello que desearía recibir. Cada caso puede ser muy distinto. Sin embargo, si en verdad te sientes perdido y no quieres “reprobar” este 14 de febrero, te compartimos una guía básica y sencilla de cosas que deberías evitar, a fin de que la buena intención no salga contraproducente.
Los regalos que nunca deberías dar en San Valentín
Productos para “arreglar” algo
Este es un tema delicado, y a menos de que ella expresamente te lo pida, no deberías ir por este camino. Puede malinterpretarse de la peor forma, ya que no es difícil llegar a la conclusión de que algo de su físico no te gusta y quieres lo cambie. Por favor: no.
Algo que te guste más a ti que a la otra persona
Sí, vemos el mundo desde nuestra perspectiva, pero para tener éxito en algunos asuntos a veces se requiere “salir” un poco de nosotros y hacer un ejercicio de empatía. En esta situación, la que nos ocupa, no caigas en el error de creer que lo que te gusta a ti es elegido por unanimidad como lo mejor. Claro que si compartes un gusto en pareja, y lo sabes bien, muy probablemente esto no sería una equivocación.
Ropa interior, sin conocer sus gustos
Aquí pensamos más en aquellas relaciones que están en fases muy iniciales. De ser tu caso, de preferencia espera a conocer mejor los gustos de la chica, antes de dar algo que no vaya a ponerse o que, en el peor de los casos, tome como una acción precipitada.
Electrodomésticos
Podría no haber problema en esto, si es un aparato que ambos quieren. De lo contrario, también cabe la posibilidad, nada descabellada, de que el detalle sea visto como una tarea o como algo poco o nada romántico.
Regalos extremadamente caros para “compensar” algo
Vayamos mejor por los detalles con significado, y no por aquellos que busquen ganar puntos a razón de lo ostentoso o excesivamente caros que son. En muchas ocasiones estos causan incomodidad. Aparte, si el “detalle” llega en el contexto de un problema fuerte y reciente, parecería que solo estamos poniendo una bandita a la herida.