Unos son de perros y otros de gatos. Aunque el primer animal se ha ganado la reputación del “mejor amigo del hombre”, los gatos no se quedan tan atrás. Se sabe que cuando encontramos a un amante de los felinos domésticos, este suele rendir una devoción enorme a dichas criaturas. Es decir, esas personas en verdad profesan un cariño ejemplar, haciendo de estos animales casi un símbolo. Sobre este curioso hecho, ¿qué dice la psicología?
¿Por qué hay personas que aman los gatos?
John Amodeo es un terapeuta matrimonial y familiar que también ha escrito varios libros. En un artículo de Psychology Today, Amodeo reconoce que él es un gran amante de los gatos, así como millones y millones de personas más. Él, al igual que nosotros, se preguntó qué hay detrás de esa atracción hipnótica hacia los felinos más queridos por la humanidad. Encontró lo siguiente.
Amodeo dice que los gatos tiene una cualidad que de hecho comparten con los perros: una gran capacidad para recibir afecto. Según el autor, ambos animales tienden a dejarse querer y dejarte entrar en su vida. Visto de otra forma, los gatos nos hacen sentir aceptados. Más aún: nos demuestran que nuestro afecto, cariño y atención les hace bien.
Beneficios de tener gatos
Los gatos nos ayudan a estar mejor: lo dicho se traduce en beneficios a la salud. Hay estudios que han demostrado que estas criaturas favorecen nuestra presión arterial y liberación de dopamina y serotonina, lo que reduce el estrés y mejora el funcionamiento del sistema inmunológico.
Y por último, te compartimos el testimonio de Rodrigo Ayala, editor de Esquire y un caso más de enamoramiento por los gatos. Para él, jugar con su gato es otra forma de estar en el presente. Lo dice así: “Estás ahí, observando, reaccionando y compartiendo tiempo real con tu mascota. Sin darte cuenta, también es una pausa mental para ti”.