Canadá, un país que presume una de las superficies más grandes del mundo, seduce lo mismo a viajeros hedonistas que a aventureros indomables. Eso sí, en términos generales, las ciudades se encargan de los primeros y la naturaleza de los segundos. Si bien es cierto que Whistler tiene una escena culinaria para chuparse los dedos y que a Toronto no le faltan montañas rusas, el fuerte de cada uno va por otro lado.
Con un arsenal de museos vanguardistas, barrios con historia y restaurantes premiados, las tres grandes metrópolis canadienses saben consentir a los viajeros culturales. Por suerte, contra el prejuicio, también a los que buscan aventuras. Y no, este no es un artículo lleno de eufemismos para ensalzar dinosaurios en pantallas IMAX ni escape rooms con dejos de película de terror, sino una selección de experiencias urbanas que desafían la gravedad y tientan al vacío.
El viejo puerto de Montreal, el distrito financiero de Toronto y el puente colgante más famoso de Vancouver son los escenarios de aventuras reservadas para los más aventados. Y lo de aventados no es solo un decir. Si pender de un hilo está en tu lista de pasatiempos favoritos y la sensación de vacío te produce placer, estas actividades te esperan con los brazos abiertos y la piel de gallina.
Cliffwalk en Capilano
Ciudad: Vancouver
Nivel de adrenalina: 3/5
En Vancouver no hace falta dejar la ciudad para encontrar naturaleza. Incluso en el corazón del centro, los rascacielos ceden protagonismo a montañas imponentes, parches de bosque lluvioso y vistas al mar. Quizás por eso, los grandes atractivos de la ciudad no son centros comerciales, parques de atracciones ni museos de renombre, sino playas vírgenes, parques urbanos y puentes colgantes.
Cada año, Capilano Suspension Bridge recibe más de un millón de personas. Ubicado en North Vancouver, este parque centenario es uno de los lugares más visitados de la ciudad. El atractivo principal del complejo es el puente colgante que le da nombre: una estructura de más de 130 metros de largo suspendida a una altura de 70 metros. Pero hay más: senderos interpretativos, pasarelas a la altura del dosel y rincones para tomar chocolate caliente.
Aunque el puente colgante acapara la atención, Cliffwalk seduce a los amantes de la adrenalina. Anclada a uno de los paredones que enmarcan al río Capilano, esta pasarela estrecha sobre un barranco no es para cualquiera. La atracción no requiere equipo especial, pero tampoco se entiende con el miedo a las alturas. El recorrido se puede hacer todo el año, incluido el invierno cuando el parque se viste de gala con miles de luces de colores.
EdgeWalk en la CN Tower
Ciudad: Toronto
Nivel de adrenalina: 4.5/5
Si cada país tuviera que elegir una estructura para representarlo, Canadá elegiría la CN Tower sin pensarlo dos veces. Con una altura que rebasa los 553 metros, esta torre de telecomunicaciones es un verdadero ícono. Por un lado, es la silueta inconfundible del paisaje urbano de Toronto. Por otro, se trata de la estructura más alta del hemisferio occidental. Un título que no es poca cosa, especialmente cuando se trata de vértigo.
Construida en la década de 1970, la CN Tower se encuentra en el corazón de Toronto. Muy por encima de las azoteas vecinas, esta torre imposible de ignorar siempre llamó la atención de las visitas gracias a su promesa de vistas inmejorables. Durante varias décadas, las panorámicas de la ciudad se ofrecieron desde miradores interiores y un restaurante giratorio. En 2011, sin embargo, una nueva atracción hizo de la CN Tower un espacio menos contemplativo.
EdgeWalk es una experiencia guiada que consiste en caminar alrededor de la CN Tower. No por dentro, sino al filo de la estructura. Equipada con arneses y trajes especiales, cada visita puede recorrer el borde de la torre a más de 350 metros de altura. El sistema de cuerdas es tan seguro que los más osados tienen carta libre para inclinarse al vacío. El EdgeWalk opera entre primavera y otoño y está disponible para personas que utilizan silla de ruedas.
Bungee en el río San Lorenzo
Ciudad: Montreal
Nivel de adrenalina: 5/5
Saltar al vacío por voluntad propia es muy de adictos a la adrenalina. No hay nada de nuevo en eso. Bueno, sí, sí hay algo nuevo: Montreal Bungee. Inaugurado en la primavera de 2025, este atractivo es mucho más relevante de lo que parece. No se trata de una estructura más, azarosamente dispuesta en un destino devoto de la aventura, sino de una apuesta por salvar una estructura histórica en una de las ciudades más grandes de Norteamérica.
Ubicado a orillas del río San Lorenzo, en el Viejo Puerto, el bungee de Montreal da un segundo aire a una grúa portuaria testigo del pasado de la ciudad. La reconversión no fue inmediata. Estudios estructurales y trabajos de restauración precedieron la apertura con un doble objetivo: garantizar la seguridad de quienes se lanzan al vacío y preservar la integridad patrimonial del puerto.
Desde mediados de primavera y hasta finales del otoño, cuando el río San Lorenzo suele estar en estado líquido, el Viejo Puerto de Montreal combina historia, entretenimiento y adrenalina. Con más de 60 metros de altura, este bungee presume el título del salto urbano más alto en Canadá. A la vista de todos, el nuevo atractivo resulta tan seductor para quienes saltan como para los curiosos que observan cómo quienes se juran intrépidos titubean.
Guía Práctica
¿Cómo llegar?
Montreal, Toronto y Vancouver son las principales puertas de entrada a Canadá. Cada una de estas ciudades tiene su propio aeropuerto internacional. Guadalajara, Ciudad de México y varios destinos de playa mexicanos, en especial en la temporada de invierno, cuentan con vuelos directos a las tres ciudades. Monterrey, por su parte, cuenta con vuelos directos a Toronto.
Los ciudadanos mexicanos que tienen visa estadounidense vigente o que han tenido visa canadiense en los últimos diez años, pueden ingresar a Canadá por avión con una autorización electrónica de viaje (ETA, por sus siglas en inglés). Los ciudadanos mexicanos que no tienen visa estadounidense vigente y no han tenido visa canadiense en los últimos diez años, así como los que ingresan a Canadá por tierra o por mar, tienen que aplicar para una visa.
Marck Guttman es fotógrafo, escritor y partidario del turismo sostenible y la conservación. Dirige el blog Don Viajes y ha publicado más de mil historias en medios como Esquire y National Geographic. Las montañas son su lugar feliz y el pan dulce su primer amor.