7 señales de que estás con alguien por elección y no por miedo a estar solo

Elegir a alguien no tiene nada que ver con que todo sea perfecto ni que nunca aparezcan dudas.

senales-de-que-estas-con-alguien-por-eleccion-y-no-por-miedo-a-estar-solo.jpg

UNSPLASH

Esta es una verdad muy triste en la que muchas personas están atrapadas: estar en pareja no siempre es sinónimo de estar acompañado. A veces se comparte tiempo, planes y hasta una cama, pero la relación se sostiene más por la inquietud de quedarse solo que por un deseo genuino de estar con esa persona.
La diferencia entre elegir y aferrarse es sutil, pero se nota en lo cotidiano, en las decisiones pequeñas y en la forma en la que te relacionas contigo mismo. Este texto busca ofrecerte señales claras (y bastante terrenales) para que puedas revisar desde dónde estás construyendo tu relación. ¿Estás listo?

1. Te gusta tu vida incluso cuando no está tu pareja

Cuando eliges estar con alguien, tu vida no se apaga en su ausencia. Sigues teniendo rutinas, intereses, amistades y momentos que disfrutas por tu cuenta. No se trata de independencia extrema, sino de no sentir que todo pierde sentido cuando no están juntos.

2. No te quedas por costumbre ni por “lo que ya invertiste”

Elegir implica mirar el presente, no solo el pasado. Si sigues ahí porque “ya fueron muchos años”, “ya conoció a mi familia” o “sería empezar de cero”, probablemente el motor no sea el deseo. Cuando hay elección, la relación se justifica hoy, no solo por su historial.

3. Puedes imaginarte solo sin entrar en pánico

Esto no significa que quieras terminar ni que fantasees con la soltería, sino que la idea de estar solo no te paraliza. Sabes que podrías atravesarlo si fuera necesario. Esa tranquilidad interna suele ser una señal fuerte de que estás por gusto, no por urgencia.

4. Hablas de lo que te incomoda, aunque sea incómodo

El miedo a estar solo suele empujar al silencio: callar para no generar conflicto, ceder de más, minimizar lo que duele. Cuando eliges, puedes expresar desacuerdos sin sentir que cada conversación difícil pone en riesgo todo.

5. No necesitas que la relación valide tu valor

Si tu autoestima depende de tener pareja, es fácil confundir apego con amor. Cuando estás por elección, la relación suma, no compensa una carencia. No necesitas que alguien te confirme constantemente que vales o que “eres suficiente”.

6. Te interesa quién es la otra persona, no solo que esté ahí

Hay una diferencia clara entre querer a alguien y querer no estar solo. En el primer caso, te importa su mundo, sus ideas, sus cambios y hasta sus contradicciones. En el segundo, la persona puede volverse intercambiable mientras cumpla la función de acompañar.

7. Sabes que podrías irte… y aun así te quedas

Esta es quizá la señal más honesta. No te sientes atrapado. Sabes que podrías tomar otro camino si la relación dejara de tener sentido, pero eliges quedarte porque ahí hay conexión, proyecto y ganas. No porque no veas alternativas.
Elegir a alguien no tiene nada que ver con que todo sea perfecto ni que nunca aparezcan dudas. Significa que, incluso con esas dudas, la relación se sostiene desde un lugar consciente y no desde el miedo. Revisar esto no es un juicio sobre tu pareja, sino una conversación pendiente contigo mismo.

Te interesará
Luego de las vacaciones, hay que poner especial atención en nuestros animales de compañía. Te compartimos las sugerencias de un experto.
“ABC Please” se compone de nueve pasos que buscan que la persona identifique y se deshaga de todo aquello que le genera ansiedad.
La inteligencia no siempre se nota en lo que presumes, sino en cómo manejas tus emociones, tus decisiones y tus relaciones.
Hay ciertos temas que conviene no traer a la mesa cuando apenas estás conociendo a alguien.
En este tipo de relación no hay secretos, ni dobles vidas, ni el clásico “lo que no se dice no cuenta”.
Según lo visto por expertos en comportamiento animal, cuando un gato ronronea al ser acariciado por su “persona favorita”, el felino puede estar manifestando tranquilidad.