Vamos a ponerlo así: los Seattle Seahawks finalmente obtuvieron su revancha, este domingo, de aquella famosa jugada de Malcolm Butler, al derrotar a los New England Patriots por 29-13 en el Super Bowl LX.
El evento deportivo más importante de Estados Unidos se celebró este 8 de febrero en Santa Clara, California. Y sí, en esta ocasión, donde se volvieron a encontrar los Seattle Seahawks frente a los New England Patriots, los primeros triunfaron. Con esta victoria, el equipo ganador logró incluso impedir que los Patriots se hicieran de su séptima victoria en el Super Bowl, misma que los habría convertido en el equipo más laureado de la liga.
Lo que sí ocurrió entonces fue que los Seattle Seahawks se apuntaron otro título. ¿Cómo lo lograron? Los Seahawks hicieron valer su estilo de juego, aguantaron un partido apretado durante tres cuartos y al final marcaron la diferencia con su defensa, orden en el campo y un juego de pateo perfecto.
La jugada que puso el candado al campeonato
A pesar de que la ventaja en el marcador estuvo siempre del lado de los Seahawks, los Patriots opusieron una defensa digna de la final. Sin embargo, cuando estos últimos intentaron cambiar el destino del partido, Devon Witherspoon derribó a Maye y le arrancó el balón. Uchenna Nwosu lo recogió y emprendió una carrera de 44 yardas hasta la zona prometida. Touchdown defensivo. 29-7. “Ballgame”, retumbó en el estadio.
Y un medio tiempo para recordar
Bad Bunny hizo lo suyo y lo hizo bien. El puertorriqueño llevó su vibra latina hasta el Levi’s Stadium de Santa Clara, California. Su espectáculo estuvo compuesto de referencias a las diversas culturas de la región, invitados sorpresa, como Lady Gaga y Ricky Martin, mucho color y ritmo y, obviamente, los éxitos que han hecho grande al boricua.