Como atleta y entrenador, siempre digo lo mismo: si un ejercicio parece sencillo a primera vista, probablemente no lo sea. El mejor ejemplo de lo anterior es la sentadilla. Este ejercicio no necesita máquinas, discos ni grandes espacios, pero exige algo que muchos entrenamientos pasan por alto: control corporal real. Con este movimiento exigente entrenas fuerza, pero también equilibrio, coordinación y estabilidad, todo al mismo tiempo.
¿Qué es exactamente la sentadilla de flamenco?
La sentadilla de flamenco —o flamingo squat— es una sentadilla unilateral, es decir, se realiza apoyado en una sola pierna. Desde una posición de pie, elevas la pierna contraria (puede ir flexionada o extendida al frente) y desciendes controlando la flexión de la rodilla de apoyo. El movimiento llega hasta donde tu movilidad y estabilidad lo permitan, sin perder el equilibrio en ningún momento.
Para ayudarte a mantener la estabilidad, los brazos se extienden al frente como contrapeso. Tras completar las repeticiones, cambias de pierna y repites el proceso.
No te confíes: ¡es más difícil de lo que parece!
El nombre viene de la postura clásica del flamenco, sosteniéndose sobre una sola pata. La imagen transmite calma, pero el ejercicio no tiene nada de relajado. Para ejecutarlo correctamente necesitas un alto nivel de propiocepción, es decir, la capacidad de tu cuerpo para saber dónde está y cómo se mueve sin necesidad de mirarlo.
Si estás comenzando a entrenar, lo más sensato es dominar primero la sentadilla bilateral tradicional. Ahí construirás la base de fuerza y estabilidad necesaria antes de pasar a esta variante más exigente.
Beneficios reales de la sentadilla de flamenco
Cuando ya tienes una buena base, la versión flamenca se convierte en una herramienta muy poderosa:
- Trabajo unilateral efectivo
- Cada pierna trabaja de forma independiente, lo que ayuda a detectar y corregir desequilibrios de fuerza entre un lado y otro.
- Más estabilidad en rodillas y tobillos
- Al tener que estabilizarte sobre una sola pierna, se activan intensamente los músculos estabilizadores, clave para prevenir lesiones.
- Core fuerte y funcional
- Para no caerte, tu abdomen y zona lumbar tienen que activarse de forma constante. Es un ejercicio de core mucho más real que muchos movimientos en el suelo.
- Mejor movilidad de cadera
- El gesto mejora el rango de movimiento y el control de la cadera, algo esencial tanto para el deporte como para la vida diaria.
- Transferencia a la vida cotidiana
- Subir escaleras, levantarte de una silla o mantener el equilibrio en superficies irregulares se vuelve más fácil gracias a este tipo de trabajo.
Cómo hacer correctamente la sentadilla de flamenco, paso a paso
- Colócate de pie, con el peso bien distribuido en un solo pie.
- Eleva la pierna libre al frente o flexiónala, según tu nivel.
- Extiende los brazos hacia adelante para ayudarte a equilibrar.
- Desciende lentamente, flexionando la rodilla de apoyo.
- Mantén el pie completamente apoyado en el suelo.
- Baja solo hasta donde puedas controlar el movimiento.
- Sube de forma controlada y repite.
La clave está en el control, no en la profundidad ni en la velocidad.
¿Para quién es este ejercicio?
La sentadilla de flamenco está recomendada principalmente para personas con nivel intermedio o avanzado, deportistas con experiencia y también en contextos de rehabilitación, siempre bajo supervisión profesional.
No es un ejercicio para presumir, es un ejercicio para construir un cuerpo más estable, fuerte y funcional. Si la integras de forma progresiva y con buena técnica, notarás mejoras claras en tu equilibrio, tu core y tu rendimiento general.