Anillo del Pescador: cómo es y qué representa la sortija que llevan los papas desde hace siglos

Por años el anillo del Pescador ha formado parte de la historia papal.

Anillo del Pescador

Paulparis2010, vía Wikimedia Commons

El anillo del Pescador es entregado al nuevo papa en la ceremonia de coronación. A través de este el pontífice ratifica la herencia de San Pedero.

Como parte de la investidura papal viene el anillo del Pescador, un accesorio que representa la autoridad episcopal del Sumo Pontífice. Empezó a usarse desde 1265, sirviendo como referencia a San Pedro, el apóstol que se considera el primer papa de la historia.

En el anillo del Pescador vemos al mencionado San Pedro. Es importante decir que el diseño de este cambia, pues tras la muerte de un papa el anillo es destruido. Por lo anterior, a veces el apóstol es representado echando las redes de pesca desde una barca y otras sosteniendo las llaves del reino de los cielos, que significan la autoridad que tradicionalmente se cree que Cristo dio a San Pedro, como primer obispo de Roma.

Aparte del simbolismo que carga el anillo del Pescador, en sus inicios este servía como sello para las cartas privadas y los breves mensajes del papa. No obstante, en 1842 se dejó de utilizar de esta forma.

Según Britannica, el anillo del Pescador suele ser de oro, pero el que se concedió al papa Franciso era de plata chapada en oro.

Te interesará
Más allá de la ficción, el llamado “efecto Breaking Bad” describe un fenómeno real que la ciencia ha comenzado a estudiar.
Considerado uno de los grandes pensadores del confucianismo, Mencio defendió la idea de que el ser humano es noble por naturaleza y dejó reflexiones que aún hoy invitan a cuestionar el poder, la moral y el corazón humano.
La maldición Kennedy nos enseña lecciones valiosas: el poder no protege del azar y la riqueza no evita el dolor.
No es una metáfora: la Luna realmente se volverá roja y podrás verla sin ningún filtro
Aunque nació hace miles de años, el horóscopo chino sigue influyendo en decisiones reales.
El Año Nuevo chino no es un espectáculo turístico ni una excusa para celebrar, es una filosofía en acción para limpiar el pasado, proteger el presente y atraer el futuro.