El 15 de septiembre es una de esas noches en las que una cerveza puede convertirse rápidamente en varias copas. Entre la comida, la música, los brindis y la celebración con amigos o familia, ¡es fácil perder la cuenta de cuánto alcohol llevamos encima! El problema aparece al día siguiente, cuando llega la cruda, el cansancio y la obligación de continuar con la rutina.
No existe una fórmula mágica para beber alcohol sin consecuencias ni un método que permita eliminarlo rápidamente del organismo. Sin embargo, hay algunas estrategias sencillas que pueden ayudarte a beber menos, evitar una intoxicación y disminuir algunos de los factores que hacen más desagradable la resaca.
Comer antes de beber puede cambiar por completo el resultado
Llegar a una fiesta con el estómago vacío no es una buena estrategia. Comer antes de comenzar a tomar alcohol puede retrasar su absorción y hacer que el aumento de alcohol en la sangre sea menos rápido que cuando se bebe sin haber comido.
Una comida completa antes de la primera copa es mejor opción que intentar compensar el alcohol con botanas después. Durante la noche también puedes comer algo, especialmente si la celebración se prolonga durante varias horas.
Beber despacio es uno de los mejores trucos para mantener el control
No necesitas seguir el ritmo de nadie. Tomar lentamente permite que pase más tiempo entre una bebida y otra y facilita reconocer cuándo ya has bebido suficiente.
El hígado procesa el alcohol a un ritmo limitado y no existe ninguna estrategia para acelerarlo de manera significativa. Por eso, beber grandes cantidades en poco tiempo aumenta el riesgo de intoxicación aunque después tomes agua, café o comas algo.
La mejor referencia no es cuántas copas puede soportar otra persona, sino cuánto has consumido tú y cómo te estás sintiendo.
Intercalar agua ayuda a beber menos alcohol
Alternar las bebidas alcohólicas con agua es una estrategia sencilla para controlar el ritmo de consumo. Además, puede ayudarte a mantener una hidratación adecuada durante una noche en la que el alcohol puede favorecer la pérdida de líquidos.
Un vaso de agua entre bebidas no elimina el alcohol que ya está en tu organismo ni evita completamente la resaca, pero puede hacer que bebas menos alcohol en total.
Las bebidas muy dulces pueden hacer que pierdas la cuenta
No hay evidencia suficiente para afirmar que el azúcar por sí mismo haga que el alcohol “pegue” más fuerte. El verdadero problema de algunas bebidas dulces y cocteles es que pueden ocultar el sabor del alcohol y facilitar que consumas más de lo que pensabas.
Por eso, si vas a beber, presta atención a la cantidad de alcohol que contiene cada bebida y no solamente a su sabor. Un coctel que parece ligero puede contener una cantidad considerable de alcohol.
Mezclar bebidas no es la causa directa de la cruda
La idea de que mezclar cerveza, tequila, mezcal o cualquier otra bebida provoca automáticamente una peor resaca es un mito bastante extendido. Lo que más importa es la cantidad total de alcohol que consumes y la velocidad con la que lo haces.
Si cambiar constantemente de bebida hace que pierdas la cuenta y termines tomando más, entonces sí puede convertirse en un problema. Mantener un registro aproximado de lo que bebes puede ser más útil que preocuparte por la combinación específica de bebidas.
Bailar no elimina el alcohol de tu cuerpo
Moverte, bailar o caminar durante la fiesta puede hacer que te sientas más activo, pero no acelera de manera significativa la eliminación del alcohol. Tampoco sirve como método para “sudar” la borrachera.
Si comienzas a sentir mareo, dificultad para coordinarte, confusión o sueño excesivo, lo más sensato es dejar de beber y pedir ayuda si los síntomas son importantes. Continuar tomando porque todavía puedes caminar o bailar puede terminar en una intoxicación.
Y hay una regla que no debería romperse: si has bebido, no manejes. Ni siquiera si crees que ya se te bajó.
El café no te baja la borrachera
Una taza de café puede hacer que una persona se sienta más despierta porque la cafeína reduce temporalmente la sensación de sueño, pero no elimina el alcohol ni recupera la coordinación y el juicio afectados por la bebida.
Por eso, tomar café para “bajarte la borrachera” es una mala estrategia. Puedes sentirte más alerta sin estar realmente en condiciones de conducir, tomar decisiones importantes o realizar actividades que requieran coordinación.
La mejor estrategia para evitar la cruda es beber menos
No existe una bebida, alimento o remedio casero capaz de garantizar que despertarás sin resaca. La cantidad de alcohol consumida es uno de los principales factores que determinan qué tan mal puedes sentirte al día siguiente.
Si quieres llegar al 16 de septiembre en mejores condiciones, empieza por establecer un límite antes de la fiesta y respétalo. Come antes de beber, toma lentamente, intercala agua y deja de consumir alcohol cuando notes que sus efectos empiezan a aumentar.
También procura dormir lo suficiente. El alcohol puede alterar la calidad del sueño, así que una noche larga de fiesta acompañada de varias bebidas puede dejarte agotado incluso si la resaca no es particularmente intensa.