¿Has pensado en hacer senderismo? Te damos algunas razones para que lo pongas en práctica.
Una caminata es un ejercicio muy accesible, en más de una forma. Como tal, nos ofrece beneficios importantes, siendo mejorar la salud cardíaca y la fuerza muscular algunos de ellos. Pero hay más, según se ha visto.
Sucede que las bondades de caminar pueden ampliarse dependiendo de la ruta que elijamos (leíste bien). Los expertos han visto que esto puede llevar lo bueno de una caminata hacia lo excelente.
De acuerdo con estudios, algunos entornos reducen la presión arterial más que otros. En este caso, el senderismo, que nos pone en contacto directo con la naturaleza, es de lo más recomendado.
Más beneficios
En concreto, los beneficios de caminar se expanden hacia el terreno de la salud mental. Se ha visto que hay mejoras en la memoria y la cognición, así como en el estado de ánimo.
Los entornos naturales incluso ayudan con los olores. Los árboles y otras plantas liberan compuestos orgánicos volátiles, y estos también interactúan y favorecen a nuestro organismo.
Un ejemplo es el pineno, un compuesto que se encuentra en muchas coníferas y otras plantas. Este tiene propiedades antinflamatorias y reduce la presión arterial y las hormonas del estrés.
Por otra parte, y de parecer poco, en estudios con animales se ha demostrado que el pineno, además, tiene un efecto protector contra accidentes cerebrovasculares, convulsiones y enfermedades cardíacas.
Hace falta mucho por explorarse sobre este tema; los científicos están empezando a ver todo lo que un cambio de ruta puede hacernos. Por el momento, tal vez deberías pensar en el senderismo como en una alternativa a tus caminatas.