Keanu Reeves disfruta del presente y lo celebra con Esquire

Keanu Reeves

PARÍS, EL DÍA ANTES DE HALLOWEEN Y KEANU REEVES

Keanu se acomoda en el asiento de cuero negro de una brasería de París, una taza de porcelana medio llena de capuccino se encuentra al costado de su codo y usa los dedos de su mano para ver la pantalla de su celular que está cubierta de manchas de sangre seca. “Veamos dónde está”, dice mientras sigue buscando. Trata de encontrar un mensaje de texto que envió a Carrie-Anne Moss, su coprotagonista en la franquicia Matrix, hace casi dos años. Keanu Reeves llegó a las puertas del restaurante exactamente a tiempo, con aproximadamente cinco horas de sueño y recién levantado. El lugar se llama Le Grand Colbert y la última vez que estuvo aquí fue en una larguísima noche que pasó con Jack Nicholson y Diane Keaton, filmando el final de la película del 2003, Something’s Gotta Give.

No había puesto un pie aquí desde entonces.

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FOTO: Cortesía

Keanu Reeves siempre está trabajando, interpretando a máquinas asesinas, a adolescentes absurdos, a románticos, a mesías y a demonios, pero siempre siendo Keanu, o sea, siempre dando algo extra

Llegó con su cobrebocas, un gorro tejido negro encima de su pelo negro y lacio, una chamarra negra de motociclista y jeans. Mostró su certificado de vacunación al maître d’, y caminó hacia el salón iluminado del restaurante con techos altísimos, con las barillas de las brasas, el sonido de las copas al son del brindis y todo un staff usando camisas blancas y delantales negros.

Mientras, se quitó su cubrebocas y caminó al centro del restaurante, los comensales (un buen porcentaje eran turistas y estaban ahí por la película), meseros y bartenders lo observaron, un momento cautivador y surreal. Era como si Meg Ryan llegara a Katz’s Deli por un sándwich de pastrami.

¿Y sí es? ¿En serio está aquí...?

Se detuvo a platicar en una mesa donde alguien curio- samente había trabajado con su novia, la artista Alexandra Grant. Pasó al costado del asiento donde grabó la famosa escena de lapelícula. La gente siempre pide esos lugares, así que como de costumbre, estaban ocupados. Hoy, la mujer sentada donde Keanu Reeves alguna vez se sentó a grabar, miró hacia arriba yvio a Keanu Reeves pasar, y por poco se ahoga con su escargot. Sigue en su celular, tratando de encontrar ese mensaje. “Seguro te dolió”, le digo después de un minuto. “Tu mano”, le aclaro. La gira para mirarla, mostrando una cuchillada que va desde su meñique pasando por la parte baja de su palma, y llegando al hueso de la muñeca. “Ah, sí”, dice, después giraun poco su cabeza y sonríe. “¡Tonterías de películas!”. Keanu está aquí conmigo para promover The Matrix Resurrections, la cuarta entrega de una de sus franquicias multimillonarias. Pero en realidad está en París para filmar John Wick: Chapter 4, la cuarta entrega de otra de sus franquicias multimillonarias. “Ahorita estamos grabando por las noches y terminé a las siete de la mañana”, cuenta mientras acomoda su cabello que sigue húmedo por la ducha que tomó. “Me acabo de levantar”. Es la 1:15. Tose un poco. Sigo mirando a su mano. “¿Te duele?”. Me mira, momentáneamente confundido, después se da cuenta que el confundido soy yo. “Ay, no, todo esto es sangre de la película”, diceriéndose. “Jamás se quita con una lavada”. Vuelve a su celular, muy enfocado. Al pasar docenas de mensajes de burbujas grises y azules, las grises –que envía la otra persona- resaltan porque son emojis y corazones.

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FOTO: Cortesía

“Perdón por tardarme tanto”, dice Keanu

Una disculpa que es sorprendente porque me está haciendo un favor, buscando un mensaje que le pedí buscar, un mensaje que contiene evidencia de un favor que le hizo por alguien más, en este caso, a Moss. (La de los emojis y corazones). “Es raro tener que pasar por esto”, dice perdido entre los mensajes de texto como si regresara en el tiempo. “Esto está muy relacionado con Resurrections”. Ahora busca en silencio. Dándose cuenta que habrá un gran espacio vacío en mi grabación, se inclina y dice en voz alta: “Sigo buscando la lista”. En las últimas grabaciones de Resurrections, Moss le había pedido que le recomendara unas cuantas buenas películas para ver con sus hijos adolescentes. “En las películas de The Matrix,siempre me sentí como su pareja, y él siempre fue la mía, respecto a la ejecución de estos personajes”, me dijo Moss. “Jamás tuve la sensación de ‘Ah, es una estrella de Hollywood’. Su ética laboral es muy diferente a todos los que he conocido, y lo he visto de cerca: entrena mucho, trabaja mucho, se involucra mucho, siempre pide más y hace más preguntas para entender la profundidad de lo que estamos haciendo. Y aunque hacía todo eso por sí mismo, siempre me procuraba. Como cuando le pregunté por esas películas, parece algo pequeño pero está muyocupado, algo exhausto, y se tomó el tiempo de escribir dicha lista bastante considerada”, acota. “Por aquí está”, dice Keanu en el restaurante. ¿Algo más de lo que te gustaría hablar mientras lo encuentro?

UN MES ANTES

¿Ya estamos en octubre? Le toma un segundo incorporarse. No por la pandemia, donde el paso del tiempo se encimó tanto que la vida diaria a veces parecía tan distorsionada que llegaba al punto de ser irreconocible. No, le toma un segundo a Keanu porque ha estado en París por dos días–no, espera… sí, este es el tercer día– y antes pasó seis meses en Berlín, grabando por las noches y durmiendo por los días (él lo llama “horario de vampiro”), y acaba de empacar ydesempacar sin ir a casa, y bueno, pues a veces pierdes el rastro. Pero sí, es el 2 de octubre. O el 3. Algo así. Sábado. Son las tres de la tarde, y se acaba de despertar. Comió un pan tostado con una crujiente crema de caca- huate y miel, y toma café de una taza de cristal. Tiene la barba de John Wick que periódicamente corta con tijeras para que siempre tenga la misma apariencia durante los largos meses de grabación, dándole consistencia. Después de su café, espera. Mira a su celular en la mesa y sonríe. Perdón. No son las 3 de la tarde, son las 4. Estamos en Zoom. Él desde París pero sentado frente a una pared blanca. Podría estar en cualquier lugar del mundo. El calendario de grabaciones está por volverse más riguroso. Los rodajes nocturnos durarán hasta que salga el sol. Un llamado a las 7.00 pm podría terminar a las 2:00 pm. Está entrenando físicamente, ejecutando escenas de peleas, corriendo y saltando. ¿Así que tus noches están por volverse más complicadas? “¿Complicadas? Pues sí, ¡estamos haciendo una película!”. Hace un gesto y se ríe. “¿Complicadas?”. Hoy, París está nublado, está debajo de los 15º, y tiene puesta una gorra y una chamarra negra de lana. Siempre empaca de más para estas largas expediciones,mucha ropa y un montón de libros que no tendrá tiempo para leer pero que le gusta tener con él, aunque recientemente leyó Trouble Boys, una biografía de Replacementsque un amigo le dio en su cumpleaños. Es un día más en un lugar donde no vive, trabajando y durmiendo, y cuando no trabaja “está enfocándose en su trabajo”; es decir, el tiempo que invierte en susentrenamientos, o en las escenas corriendo, o desarrollando su siguiente proyecto, o en distintas reuniones para ver qué se concreta. ¿Y si, a mitad del viaje y todas las noches de grabaciones, se despierta sintiéndose mal, con dolores musculares o la garganta inflamada?

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FOTO: Cortesía

Hace un gesto otra vez con una sonrisa de desaprobación

“¿Qué tiene? Me bebo un té caliente con limón y miel. No sé. Me doy una cachetada”. Se da una cachetada.“Me estiro y me concentro. Todo se trata de eso, la concentración”. Tiene 57 años. Han sido dos décadas desde que salió la primera película de Matrix. Y 27 desde Speed. 32 (¡sí, 32!) desde que le dió al mundo a Ted “Theodore”Logan en la película Bill & Ted’s Excellent Adventure. Y aquí sigue: grabando la nueva entrega de John Wick, promocionando la nueva Matrix. “Solo trato de tener una carrera profesional”, dice. Algunos de sus personajes a lo largo del tiempo pueden parecer, superficialmente, como los más bobos–obvio, Ted es un ejemplo de ello–, pero también hay que ver su hermosa interpretación en la película The Prince of Pennsylvania. Algunos parecen no tener emociones y ser muy serios hasta el punto de parecer implacables, por ejemplo, Thomas Anderson en The Matrix, Wick, o Johnny Utah de Point Break. Pero siempre sabes que hay algo más detrás, algún tipo de conocimiento que nadie más posee. En definitiva, sabe algo, y nos deleitamos con sus personajes por más bizarros que parezcan porque no tienen miedo, y queremos averiguar lo que ellos saben. Dice que esto proviene de un buen guion y de los directores. “Solo soy una pintura más”, dice. Y uno piensa, “Sí... pero no”. Hay algo que no está revelando. ¿Keanu sabe algo que nosotros no?

Keanu disfrutando del presente No.1

Cuando Keanu tenía como 24 años, Ron Howard lo eligió para la película Parenthood de 1989 como un adolescente revoltoso que le gustaban las carreras de autos y que salía con una chica cool y consentida interpretada por Martha Plimpton, quien interpretaba al hermano más joven de Plimpton era Leaf Phoenix, quien más tarde se cambió de nuevo su nombre a Joaquin y cuyo hermano en la vida real era el novio de Plimpton. Así fue como KeanuReeves conoció a River Phoenix. River vivía en ese entonces en Gainesville, Florida, a menos de dos horas de Universal Studios en Orlando, donde se rodó Parenthood. Ya sea por su novia o por suhermano pequeño, River estaba en el set todo el tiempo. Plimpton y Keanu se gustaron desde el comienzo, ella le presentó a River, y a otras tres personas. Ellos –y a veces Leaf, quien tenía solo 13 años– empezaron a pasar más tiempo juntos. En pantalla, Keanu y Plimpton se lucieron como una joven, descorazonada, torturada y sincera pareja, algo que no siempre resulta del simple incidente de hacer un casting. “Solo nos gustábamos”, dice Plimpton al explicar por qué Tod y Julie se convirtieron en una de las parejas adolescentes más memorables de la época, que es mucho decir. “Éramos amigos. Nos la pasábamos bien. Íbamos a Disney World, viajábamos, bailábamos juntos las canciones del álbum de Michael Jackson, Off the Wall, en nuestro tráiler. Noscaíamos bien”. Bill & Ted se estrenó y Keanu, Plimpton y River fueron al cine a verla. Hicieron un viaje en motocicleta–¿Dónde era, en Key West? Nadie sabe– para ver a la banda de rock independiente Feelies. Plimpton tenía solo 18 años, pero ya estaba en un bar bebiendo una cerveza. “Jugábamos billar y Keanu fue al baño–o algo así– y de la nada las luces se encendieron; cuando vi, era un policía”, cuenta Plimpton. “Y el policía dijo, ‘¿Puedo ver tu identificación por favor?’. Y pensé ‘¡Ay, no!’ Y justo salió Keanu para decirme: ‘¿Qué hiciste? ¿Le tomaste a mi cerveza?’, tratando de librarme del problema”.

CUANDO ERA NIÑO, KEANU REEVES SE SUBÍA AL METRO SOLO Y LLEGABA HASTA LA TERMINAL L

Solían dejarlo mucho tiempo a solas y convivía con otros niños que estaban en una situación similar, jugando hockey en las calles después de clases hasta el anochecer en la sección bohemia de Toronto llamada Yorkville. O también hacían peleas con nueces de castaña. Las nueces caían al piso en sus cáscaras verdes y se abrían, adentro encontrabas estas hermosas semillas con las que se bombardeaban. Pero algunas tardes hacía estos recorridos a solas. Solo había dos líneas del metro en Toronto y vivía cerca del centro, donde se intersectaban. Al llegar a una terminal daba vueltaen “u” y regresaba o se dirigía hasta la estación Kennedy. Los niños pagan una tarifa muy baja así que podía hacer esto por horas. Al final, cuando debía salir del metro, Keanu caminaba por partes desconocidas de la ciudad, mirando a las personas, los edificios y las tiendas, una abstracción del mundo que conocía, similar pero extraño: su propio vecindario en un bizarro sueño. Nunca tuvo miedo, quería ver qué estaba ocurriendo a su alrededor. Hasta hoy en día, cuando se encuentra en una nueva ciudad –que ocurre bastante a menudo– Keanu se acopla mucho más rápido que tú o yo. Él mira a su alrededor –como un personaje en la historia de Elmore Leaonar que acaba de bajar de un autobús– y puede encontrar alguna avenida, una buena cafetería oun billar en la parte más popular de la ciudad. Si llegaras a una nueva ciudad y te sintieras desorientado, definitivamente te gustaría que fuera tu compañero. Incluso cuando está perdido, en realidad no lo está.

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Keanu disfrutando del presente No.2

“Te escucha”, dice Sandra Bullock. “Y eso vuelve loca a la gente”. Bullock conoció a Keanu en el set de Speed, que se estrenó en 1994. Tenían amigos en común. Por ejemplo, el mismo publicista, lo que a veces implicaba que terminaran en el mismo evento de Hollywood y con una copa en mano. Jamás se involucraron de manera román- tica, nunca. “No”, dice. Ella siempre ha mantenido que si hubieran comenzado una relación, su gran amistad se habría vistoafectada. “Pero, ¿quién sabe?”, pregunta repentinamente. “Keanu es un hombre que es amigo de cada mujer con quien ha salido. No creo que haya alguien que pueda decir algo malo de él. Así que tal vez pudimos haber sobrevivido a eso. No lo sé. Pero no tuvimos que sobrevivir a nada. Crecimos juntos en caminos paralelos, nos saludamos y cenamos juntos, a veces tratando de trabajar juntos. Y mientras más tiempo pasa, más mesorprende el tipo de persona que es. ¿Podría decir eso si me hubiera cortado y hecho enojar? Es posible que no”. Aproximadamente un año después del estreno de Speed, Bullock y Keanu estaban teniendo una plática y de alguna manera surgió el tema de champagne y trufas, que en sí no es un tema pero Bullock dijo que jamás las había probado. “¿En serio?”, preguntó Keanu. “Sí, jamás las he probado”, respondió. Y la conversacióncontinuó hacia otros temas. Unos días después, Bullock y una amiga estaban sentadas en la salade su pequeña casa que acababa de comprar (su primera casa). Se estaban pintando las uñas. De repente, escuchó un motor afuera que resultó ser la motocicleta de Keanu. Tocó a la puerta y Bullock le abriópara verlo ahí con flores, champagne y trufas. Dijo: “Pensé que tal vez tegustaría probarlas para saber cómo son”. Se sentó en el sillón, Bullocksirvió champagne y abrieron las trufas. Keanu sacó sus manos sin decir una palabra y Bullock le pintó sus uñas de negro, como las suyas. No se quedó mucho tiempo, de hecho, tenía una cita. La llamó, le dijo que llegaría pronto y se marchó. “A eso me refiero con que te vuelve loca”, dice Bullock. “Cuando lo conocí, pasaba la mayoría de mi tiempo tratando de llenar el silencio, solo para sentirme cómoda. Y mientras más hablaba, más silencioso sevolvía. Pensé: ‘No entiendo qué está pasando. Me está viendo con ojosde confusión. Es callado. ¿Dije algo que le ofendió?’. Y luego unoo dos días después, llegaba con una nota o un paquete pequeño diciendo, ‘Pensé en lo que dijiste’. Y tenía lista su respuesta”. Bullock, quien a veces habla sin parar, se detiene por un momento y pregunta: “¿A cuántas personas conoces así?”

“¿ALGO MÁS DE LO QUE TE GUSTARÍA HABLAR MIENTRAS LO ENCUENTRO?”

Una lluvia intensa ha comenzado en París pero dentro de Le Grand Colbert, los meseros corren llevando platillos de pollo rostizado y filete chateaubriand, todos riéndose y pidiendo más vino; un niño con un moño pincha un globo de caramelo con su diminuto tenedor se siente como una festividad. Le pregunto a Keanu cómo llegó a relacionarse tan bien con los demás–es un tema, algo que lees y que la gente dice constantemente al respecto. Claro, nadie es un santo todo el tiempo. (“No debo proyectarlo como un monje budista zen”, dice Martha Plimpton). En vez de eso, parece como si tuviéramos algo queaprender. “¿Lo es?”, se pregunta. “Digo, claro que debe ser algo así. Pero creo que hay un poco de naturaleza y crianza involucradas ahí”. Estoy interesado en saber –según él– de dónde proviene. “Sí, en términos del desglose biológico, psicológico, cultural y genético de micrianza. Estoy seguro que puedes añadir muchas cosas, por esomenciono la idea de naturaleza, porque incluso desde niño era muyempático. Espera, aquí vamos. Había otra lista pero esta era la nueva lista”. Así que veamos, era una mezcla de películas de Reeves y otrasmás: The Neon Demon, A Clockwork Orange, Roller- ball, The Bad Batch,Dr. Strangelove, Seven Samurai, Ama- deus, Rosencrantz & GuildensternAre Dead, The Evil Dead, Raising Arizona, The Big Lebowski, La FemmeNikita (la versión francesa), The Professional, Young Frankenstein,Blazing Saddles, Monty Python and the Holy Grail, The Outlaw JoseyWales y The Road Warrior: Mad Max 2.

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CUANDO ESTÁ EN CASA POR UNOS DÍAS Y NO TIENE NADA QUÉ HACER

A veces va al cine a ver dos, o tal vez tres pelícu- las en un día. Ama, ama, ama las películas. Incluso en un día de descanso mientras está trabajando, por ejemplo, fue a ver Dune mientrasestaba en París. (“Increíble”). Ha participado en 68 películas de todos los géneros. A Walk in the Clouds: un romance empalagoso situado en la segunda guerra mundial. Constantine: relacionada con demoniossobrenaturales. Bill & Ted Face the Music: este par en sus cincuentas. Si conociera a alguien que jamás ha escuchado hablar de él, nunca ha visto sus películas y quisiera conocerlo mejor,¿cuáles serían las tres pelis que recomendaría para empezar? ¿Cuáles son la esencia de Keanu? “¿Para conocerme a mí o a mi trabajo? Porque si quieres conocerme, creo que podrías hacerlo a través de mi trabajo”, dice considerando mi pregunta. Frunce el ceño pensando. “¿Solo me vas a dar tres opciones? Está bien, comencemos con The Matrix –me refiero a la trilogía–, esa es una. (Hace una pausa). Después, The Devil’s Advocate. Y finalmente, necesitamos algo de acción,así que diría Point Break”. Se acomoda en su silla y cruza sus brazos a la altura de su pecho, inclina su cabeza y saca media sonrisa.

El inclinamiento de cabeza de Keanu es un truco, que tal vez sea la palabraincorrecta porque eso implicaría mucho cálculo, o un engaño de su parte. Pero es más que un tic porque tiene un propósito. Es algo calculado.

Lo hace dentro de sus personajes y él mismo, y el poder del inclinamiento de su cabeza es lo que rompe el momento. Si alguna situación se está volviendo demasiado seria o extraña o aburrida, ese movimiento lleva todo de vuelta a larealidad, o a la realidad de Keanu. Hay un misterio en ese inclinamiento de cabeza que lo hace ver tanto muy presente en el momento como en otro lugar al mismo tiempo, nos dan ganas de querer acompañarlo. (“Es un misterio, lo cual lo hace aun más encantador”, dice Diane Keaton) Una vez en el verano del 2019, Keanu fue al cine para ver John Wick 3. “No sabía si iba a tener la oportunidad de hacer otra, y solo quería ver si a la gente le había gustado”, dice. “Fue muy cool cuando la gente comenzó a reírse durante la pelea del cuchillo del comienzo”, dice riéndose malévolamente, como un niño. “Fui con un amigo. Ledije, ‘Vamos a ver John Wick 3 antes de que la quiten’. ¡Me fascinan las películas de John Wick! ¡Son divertidísimas!”. Está sonriendo, con los ojos abiertos, hablando más rápido, con más emoción, hablando casi como si él mismono fuera el actor que interpreta a John Wick. “Quería estar con una audiencia porque no sabía si podría verla de nuevo o si se realizaría otra. Quería disfrutarla, verla en la pantalla grande –estas películas están diseñadas para eso–. Compramos palomitas, esas nunca pueden faltar. Un paquete de M&M’s de cacahuate. Algo dulce y algosalado, y una Coca-Cola”. Inclina su cabeza. Y antes de tomar un sorbo dice: “¡Qué gran película!”.

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SE FUE DE SU CASA A LOS 18 AÑOS SIN HABERSE GRADUADO

De ninguna de las cuatro preparatorias a las que asistió, y a los 20 se fue de Toronto, manejando un Volvo 122 de carreras en color verde de 1969 con dirección hacia LosÁngeles. Leyó a Philip K. Dick y The Hitchhiker’s Guide to the Galaxy de William Gibson. Cosas que te hacen inclinar la cabeza. Leyó a Shakespeare una y otra vez. En los 90, después de haber aparecido en aproximada- mente una docena de películas, leyó el guion que estaba inspirado en Enrique IV llamado My Own Private Idaho, de Gus Van Sant, la historia de una pareja de estafadores tratando de encontrar su lugar en el mundo, desesperados por encontrarle sentido a la vida. Hizo esa película con River Phoenix. Y después, seis o siete años más tarde, leyó The Matrix, un guion de Lana y Lilly Wachowski. “Me enganchó”, afirma, y en voz de Jimmy Cagney dice: “Pensé que bueno, esto es para mí. Ya había entrenado a mi mente, leyendo acerca de universos y perspectivas.Cuando este guion llegó a mis manos, pensé en esta realidad y esta matriz, y agentes y la idea de controlar la mente o lo que es la realidad, y la realidad virtual. Sí, me sentí como en casa”. “Esas son historias y perspectivas de los relatos que prefiero. Siempre hay una relación –un drama, una circunstancia– en la manera de contarlo. Pero para mí esmaravilloso cuando una obra de arte puede entretener pero también ser inspiracional o retadora o –voy a sacar al viejo Bard– que te haga sostener el espejo frente a ti. Es mucho más gratificante porque significa que te está gustando. Comienzas a formular preguntas, a mirar al diamante y observar la luz que refracta y refleja. Puede ser de todo desde ‘Sé bueno con los demás’ en las circunstancias de Bill y Ted, y aquellos personajes que van en contra de todas las posibilidades, hasta The Matrix, que es, como sabes, una duda de la verdad, confrontando sistemas de control y pensando acerca de la voluntad, el amor, quiénes somos y cómo somos. Incluso enRiver’s Edge: un grupo de adolescentes y un asesino. ¿Cuáles son las decisiones que toman? Y después, está el impacto de la tecnología al contar las historias, como las películas A Scanner Darkly, o hasta Johnny Mnemonic. También está la aventura de Little Buddha, lo que implicó trabajar con Bertolucci y también tuvo la oportunidadde presentarme de una manera muy amplia la práctica del budismo y la mente. La noción de impermanencia y poder conectarte con tu propio cuerpo, con tu mente y emociones, y la relación sensorial con el mundo y tu significado. Además de ser confrontado por una mente anatómica. Imagínate, que te presenten la meditación y lo que es y vivir experiencias que expanden la mente sin estímulos más allá de la intención, el pensamiento, y listo. Todo termina en un sorpresivo: ¡Wow, hay muchas cosas más allá. ¿Qué está ocurriendo?”. Ningún inclinamiento de cabeza a la vista. Keanu se reacomoda en su silla mirándome directamente a los ojos.

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Keanu disfrutando del presente No.3

Hay un momento en Parenthood, cuando el personaje amigo de Reeves, Tod, le da un pequeño gran discurso a la mamá de su novia, interpretada por Dianne Wiest. A lo largo de la mayoría de la historia, Tod es el enemigo de la mamá, un wannabe, tal vez no muy inteligente, tratando de llevar a su hija a la vida adulta. Pero después hace este monólogo mientras bebe del cartón de leche en su cocina. “Supongo que un muchacho de la edad de Garry necesita de un hombre en su vida”,dice el personaje de Wiest, refiriéndose a cómo Tod se ha convertido en una figura paterna poco probable para su hijo de 13 años. “Pues sí”, dice Tod, mientras bebe leche. Se detiene, la señala con el meñique y matiza: “Depende del hombre, yo tenía a un hombre en mi vida. Solía despertarme en la mañana arrojando cigarrillos a mi cabeza. ‘Hey, idiota. Despiértate y prepárame el desayuno’. Señora Buckman, se necesita una licencia paracomprar un perro o conducir un carro. Por Dios, hasta necesitas una licencia para pescar, pero dejan que cualquier idiota sea un padre”. Continúa mirando a la nada durante un segundo, regresa a la realidad y mira a Wiest a los ojos, después se estremece como si estuviera quitándose un gran insecto o un mal recuerdo y dice, “Bueno, voy a recoger a Julie”. 32 años más tarde, Plimpton la recuerda así: “Así es él. Ese movimiento. Eso es lo que él le da, su propio toque. Desde ese momento me di cuenta lo brillante que era. Graciosísimo. Y él siempre tan lindo, me encantaesa escena de la película”. Le pregunto si recuerda algo de su época con Keanu, alguna lección que se haya quedado con ella. Sin dudarlo dice: “Ay, claro que sí. Creo que el sentido para poder perdonarme a mí misma”.

AL ESCUCHAR A OTRAS PERSONAS HABLAR DE KEANU

Su habilidad para entender a los demás parece casi confuciana. Y también para escucharlos. ¿Es esa su habilidad? ¿La gente en sí? Todo se trata de la gente. Ama las pelícu- las, sí. Ama las historias. No puede dejar de trabajar: 68 películas en 35 años. Más historias. En la vida siempre ocurren cosas malas, inexplicables. Keanu ha visto a gente desaparecer: su padre, que nunca estuvo cerca; más tarde, un bebé nonato, perdido en la aleatoriedad de la mortalidad prenatal; una pareja de vida que falleció en un accidente automovilístico, y a su amigo River, por una sobredosis cuando solo tenía 23años y Keanu 28. En nuestra llamada por Zoom, le pregunto por él. “Es un-”. Keanu se detiene y sonríe con la mirada hacia el suelo. Inclina su cabeza. Lo que lo hizo reflexionar fue la palabra “es”, en presente. “Es raro hablar de él en el pasado”, dice Keanu, casi 30 años después de la muerte de River.

“Odio hablar de él en pasado, así que casi siempre lo mantengo en el presente. Era una persona muy especial, tan original, único, inteligente, talentoso y ridículamente creativo.Considerado, audaz, gracioso, una oscuridad y una luz. Fue maravilloso tener la oportunidad de conocerlo. Ah, y también muy inspiracional. Lo extraño”.

Bullock era amiga cercana de Samantha Mathis, quien en 1993 era pareja de River. Ese año, los tres protagonizaron la película de música country de Peter Bogdanovich, The Thing Called Love. Cuando River falleció la producción había comenzado el proyecto de Speed. Bullock acababa de conocer a Keanu. “Vi la pena y el duelo de Keanu. Y vaya que sufrió la pérdida de su amigo”, dice. “Es muy reservado pero eso no lo pudo ocultar. Simplemente pude ver cómo un hombre podía tener ese tipo de dolor.
Y recuerdo haber pensado, ‘Dios, si esa es la punta del iceberg de su profundidad, y su nivel de amor y cuidado por un amigo, no me quiero imaginar el resto’, y eso simplemente te atrae, atrae a la gente”.
Todos hemos perdido gente y reaccionamos de maneras distintas. Para él parece informar todo lo que hace: estamos juntos en esto, buscando, lo que sea que buscamos. “Creo que haces lo posible por tus seres queridos”, dice. “Y eso puede convertirse en un poco de comprensión por lo que viven los demás. Ser capaz de entender eso y compartirlo, te da la oportunidad de ver que siempre hay algo que puedes hacer. Sabiendo que tal vez puedes ofrecer algo, si están en una situación o un momento incierto, o si no saben quiénes son o qué hacer. Si alguien te pide ayuda, puedes tener esa experiencia compartida, donde se abre una conversación. No has caminado en sus zapatos, pero ahora conoces un poco del camino que ellos han tenido”. Le digo que me gustaría pensar que he estado ahí para mis amigos, pero en realidad no sé si esto es cierto. “Siempre podemos hacer más. No hay un límite para eso”, inclina la cabeza y sonríe. “Y no puedes hacerlo todo”.

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DESPUÉS DE JOHN WICK 4, HABRÁ UN JOHN WICK 5

Después de The Matrix Resurrections, ¿quién sabe? Las hermanas Wachowski, Lana y Lilly, quienes escribieron y dirigieron las primeras tres, dijeron que nisiquiera harían esta. (De hecho, Lilly no estuvo involucrada en Resurrections). Keanu dice que no hay ningún proyecto planeado, ninguna novela favorita que quieraadaptar y protagonizar, ni ningún género que se muera por poner a prueba. “Solo intento tener una carrera profesional”.

Bullock tiene una opinión al respecto:

“Antes de morir, nada me gustaría más que hacer una comedia romántica con Keanu. Simplemente reírme con él, es muy divertido. Podríamos tener 75 años; incluso hasta sería mejor, algo como Cocoon. Interpretando a dos viejitos graciosos. Un viaje por carretera. Solo los dos en una camioneta. Sería la entrega final de Speed. Solo que ahora manejaría- mos muy despacio, haciendo enojar al mundo entero. Esa es nuestra película”. Winona Ryder, que ha conocido a Keanu por 35 años y protagonizó con él cuatro películas, dice que son las historias las que lo mantienen intrigado. “Siempre está listo para explorar escenarios extraordinarios de personajes o de historias”, dice. “Entiende que al contar una, debe haber espacio para ese misterio humano y continuar”. En Le Grand Colbert le pregunto si se ha vuelto más cohibido al saber que la gente lo quiere tanto y también si sabe de dónde proviene su reputación de amabilidad.“Pues”, dice con una pequeña sonrisa. “Sí, digo, no creo que necesariamente no lo sepa o lo dé por sentado”. Después saca una voz al estilo Ted Logan y aclara: “Pues solo estoy viviendo y ya”. Cuando perdemos gente en la vida, tal vez ese evento nos recuerda que la vida es corta. Cambia su voz de nuevo a una mucho más tranquila, y mirando hacia abajosuelta: “Sí, claro. Por supuesto”. “Es un cliché, supongo”, le respondo. Keanu levanta su mirada inmediatamente y dice, “No, pero es real”. Recoge su sombrero y una sudadera, todo en color negro y sale a la calle. Después de nuestra entrevista tiene una clase con el domador de caballos. “Hay unasecuencia que ojalá que sí ocurra, en John Wick 4, la de apertura. John Wick está de vuelta en el desierto en su caballo. Si todo sale bien podré galopar y correr”. “¿Y ya sabes hacer eso?”. “Más o menos. Por eso debo ir a clases”. Algunas personas lo siguen afuera, se disculpan y le piden una selfie. Otros cuantos ni se disculpan. El maître d’ está tratando de averiguar cuánto tiempoestará en la ciudad, porque quiere presentarle a alguien; Keanu responde amablemente, más amablemente que el mismo maître d’, “Gracias, pero probablemente no”.

El hombre se ve sorprendido. “¿Por qué no?” “Por tiempo y trabajo”, responde Keanu.

Camina por las calles mojadas, pasando frente a edificios con cientos de años, en camino a ver a su entrenador, para que pueda terminar de contar esta historia y después otra, y una más.

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Por: Ryan D’Agostino Fotografías: NathanielGoldberg Estilismo: Anastasia Barbieri Sigue leyendo...

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