¿Cómo es que una salsa prehispánica se convirtió en un manjar adoptado por la fiesta del Super Bowl? Para dimensionar el tema, vayamos a los datos: se estima que México enviará 110 mil toneladas de aguacate a su vecino del norte para el partido de este año, lo que equivale a 250 millones de piezas. A juzgar por los hechos, en Estados Unidos, el aguacate se refirma como un infaltable para la final de la NFL.
Una salsa con historia
Lo que a los estadounidenses gusta del aguacate, al menos para la mencionada ocasión, es que es la materia prima del guacamole, una salsa que te sorprendería por su antigüedad. Antes de la llegada de los españoles, los viejos pobladores del hoy México preparaban esta delicia. Desde entonces era una mezcla de mucho aguacate, chile, jitomate y hierbas, en molcajete. Se le conocía como “ahuacamolli” (de “ahuacatl”, aguacate, y “molli”, salsa o mole).
Más hacia la actualidad, la población de origen mexicano en Estados Unidos llevó consigo el guacamole, un dip que ha sido muy bien recibido por la gente de ese país, donde, aunado a esto, cualquier restaurante mexicano que se precie tiene en su carta esta salsa.
¿Por qué el aguacate es tan popular durante el Super Bowl?
En un informe de 2015, de Nielsen, una de las principales consultoras de estudios de mercado y consumo de Estados Unidos, se explica que el crecimiento de consumidores multiculturales en ese territorio tiene todo que ver con este fenómeno. Debido a esa dinámica que sigue expandiéndose, el guacamole se ha beneficiado.
“Hemos visto un crecimiento importante en la compra de productos de consumo como tequila, tamales, aguacates, guayabas, limón verde, guacamole, carnitas, entre otros, y no precisamente impulsado por los latinos, sino por los consumidores no hispanos”, se lee en el informe.
Del mismo modo es importante decir que esta conexión, entre el aguacate y el Super Bowl, tampoco es tan antigua. Un dato importantísimo en esta historia nos pone en los noventa, década en que entró en vigor el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), mismo que abrió más y más el mercado norteamericano a los productos venidos de México.
Casi 20 años después, en 2013, cuando el aguacate resultaba cada vez más familiar para millones de estadounidenses, se fundó la marca Avocados From Mexico, la cual lanzó campañas para relacionar al guacamole con el Super Bowl. El resultado continúa siendo avasallante a más de diez años.