Cada temporada de premios deja una lista de triunfadores y otra, igual de interesante, de grandes ausentes. Los criterios de la Academy of Motion Picture Arts and Sciences es compleja: alrededor hay campañas, tendencias, votantes con gustos muy específicos y un calendario que a veces favorece a unas películas sobre otras. El resultado es que, año tras año, algunas obras notables quedan fuera de las nominaciones. Los Premios Oscar 2026 no fueron la excepción. Estas son algunas de las películas que no llegaron a la lista final, pero que definitivamente merecen un lugar en tu radar.
El sonido al caer
Entre las candidatas que parecían tener destino en la categoría de Mejor Película Internacional estaba El sonido al caer (Sound of Falling), una producción alemana que se llevó el premio del jurado en el Festival de Cannes.
La película propone una narración ambiciosa: un relato intergeneracional que sigue a varias mujeres cuyas vidas están atravesadas por traumas heredados. A lo largo de más de dos horas, la historia va revelando las conexiones entre ellas, como si se tratara de un rompecabezas emocional.
Tal vez ahí estuvo el problema. La estructura exige paciencia y atención del espectador, algo que en ocasiones no encaja con el gusto más tradicional de los votantes del Oscar. Pero para quienes disfrutan del cine que se toma su tiempo para revelar sus secretos, es una experiencia que vale cada minuto.
La única opción
La surcoreana La única opción (No Other Choice) se mueve en un territorio incómodo: el de la crítica frontal al capitalismo contemporáneo. Su protagonista, un hombre obsesionado con conseguir un empleo prestigioso, decide eliminar —literalmente— a quienes considera su competencia.
La película es tan feroz como incómoda. Y quizá esa incomodidad explica por qué quedó fuera de la categoría internacional. El Oscar suele premiar historias con un tono más conciliador; esta, en cambio, muestra el lado más oscuro de la ambición y del éxito entendido como guerra individual.
El resultado es un thriller moral que deja al espectador con más preguntas que respuestas.
Demon Slayer: Kimetsu no Yaiba
La animación japonesa volvió a demostrar su potencia visual con Demon Slayer: Kimetsu no Yaiba, dirigida por Haruo Sotozaki. La película despliega combates espectaculares, un mundo vibrante y una estética que combina tradición con tecnología digital de última generación.
Sin embargo, cuando se trata del Oscar, el anime suele tener un obstáculo invisible. Salvo contadas excepciones —sobre todo cuando se trata de obras asociadas a Studio Ghibli— la Academia rara vez presta atención a este tipo de producciones.
Es una lástima, porque pocas películas animadas recientes tienen el nivel de energía, ritmo y ambición visual que ofrece esta aventura.
El esquema fenicio
Durante años, cada nueva película de Wes Anderson parecía destinada a recibir varias nominaciones técnicas. Basta recordar el caso de The Grand Budapest Hotel, que acumuló nueve candidaturas y terminó ganando cuatro estatuillas.
Pero con El esquema fenicio ocurrió algo extraño: la película pasó prácticamente desapercibida en la temporada de premios. Incluso categorías donde el cine de Anderson suele destacar —como diseño de producción o vestuario— la ignoraron.
Y eso sorprende especialmente porque el vestuario estuvo nuevamente a cargo de Milena Canonero, responsable de algunos de los diseños más memorables del cine contemporáneo.
Springsteen: Deliver Me From Nowhere
El biopic musical suele ser territorio fértil para las nominaciones al Oscar, especialmente en la categoría de actuación. Por eso resultó llamativo que Jeremy Allen White quedara fuera de la categoría de Mejor Actor por su trabajo interpretando a Bruce Springsteen en Springsteen: Deliver Me From Nowhere.
La película se centra en la creación del álbum Nebraska, uno de los momentos más introspectivos y oscuros de la carrera del músico. En lugar de una simple imitación del artista, White construye un retrato íntimo: un creador enfrentado a sus propios demonios mientras transforma la angustia en música.
Precisamente por esa aproximación más emocional que espectacular, su actuación terminó fuera de la lista final.
Wake Up Dead Man: A Knives Out Mystery
El tercer capítulo de la saga de misterio creada por Rian Johnson llegó con todos los ingredientes que suelen atraer a la Academia: guion ingenioso, diálogos afilados y un reparto coral lleno de figuras reconocibles.
Sin embargo, Wake Up Dead Man: A Knives Out Mystery no apareció entre los nominados a Mejor Guión Adaptado, una ausencia que muchos críticos consideraron inexplicable. La película funciona como un homenaje moderno al clásico whodunit, equilibrando humor, intriga y comentarios sociales.
También sorprendió su ausencia en la nueva categoría de casting, donde el trabajo del equipo de selección de actores fue esencial para construir un universo lleno de personajes memorables.
All That’s Left of You
Entre todas las películas ignoradas por la Academia, pocas son tan contundentes como All That’s Left of You, dirigida por Cherien Dabis.
La historia sigue a una familia palestina desde el momento en que se ve obligada a abandonar su hogar durante el Nakba, y recorre ocho décadas de historia marcada por el despojo, la resistencia y la memoria.
Lejos de caer en el melodrama, la película apuesta por una mirada profundamente humana: muestra el dolor, pero también la cultura, el afecto y la resiliencia de quienes han vivido ese conflicto.
Que una obra así haya quedado fuera de las nominaciones dice tanto de la política del cine contemporáneo como del propio funcionamiento de los premios.
Cuando el Oscar se equivoca
La historia del cine está llena de ejemplos de películas ignoradas por el Oscar que con el tiempo terminaron siendo más influyentes que muchas de las ganadoras. Y aunque la estatuilla sigue siendo el reconocimiento más visible de la industria, nunca ha sido el único termómetro de calidad.
De hecho, parte del encanto de cada temporada consiste en descubrir esas obras que quedaron fuera de la foto oficial. Porque muchas veces, ahí —en los márgenes de las nominaciones— es donde se esconden las películas más interesantes del año.