La temporada de calor, así como la de frío, no debe tomarnos desprevenidos, pues hay riesgos relacionados a cada cambio climático estacional. En México, todavía estamos experimentando las bajas temperaturas relacionadas al invierno, sin embargo, también nos estamos acercando a los días más calurosos.
Conforme a la información que comparte el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) y el portal oficial del Gobierno del Estado de México, la temporada de calor en el país estará latente desde la tercera semana de marzo y en algunas regiones estará extendiéndose hasta los primeros días de octubre.
Calor: los riesgos y las precauciones
Durante la temporada que está por iniciar es muy probable que vivamos olas de calor, que son periodos de temperaturas excesivamente altas. Fuera de los riesgos a la salud humana, que acompañan a esos momentos del, existe del mismo modo propensión a fenómenos como las sequías y los incendios forestales.
Es importante que, en lo que nos toca, tomemos precauciones para evitar deshidratación, golpes de calor, enfermedades estomacales, quemaduras y calambres. A fin de mantenernos a salvo, se recomienda:
- No hacer ejercicio bajo el Sol.
- Comer alimentos frescos, incluyendo frutas y verduras.
- Usar bloqueador solar cuyo factor de protección solar (F o FPS) sea mayor a F15.
- Llevar lentes de Sol.
- Permitir la ventilación en el carro y la casa.
- Evitar el contacto directo con el sol entre las 11 y las 16 horas.