Año con año, la Fórmula 1 entra en una nueva. No hablo de simples ajustes técnicos ni de cambios menores para cumplir con el reglamento, sino de una reinvención completa de los autos, de la forma en que se corre y de cómo los pilotos gestionan la potencia en la pista. Esto da como resultado carreras más cerradas, más rebases reales y monoplazas que corren con precisión y estrategia.
Para los aficionados —y especialmente para quienes siguen la F1 como parte de su estilo de vida— la temporada 2026 marcará un antes y un después. Estos son los cambios clave que debes conocer.
Autos más pequeños, ligeros y agresivos
Uno de los ajustes más importantes está en las dimensiones. Los monoplazas de 2026 serán 200 milímetros más cortos, 100 milímetros más angostos y 30 kilos más ligeros. Puede parecer poco sobre el papel, pero en la pista el impacto será enorme.
Estos nuevos autos prometen mayor agilidad en curvas lentas, cambios de dirección más rápidos y una conducción más física. En combinación con la nueva aerodinámica, la Fórmula 1 busca recuperar parte del “feeling” de autos más reactivos, algo que muchos pilotos pedían desde hace años.
Alerones más simples… y aerodinámica activa
A nivel visual, los alerones delanteros y traseros cambian radicalmente. Serán más estrechos y con un diseño simplificado, pero el verdadero salto está en la introducción de la aerodinámica activa.
Por primera vez, los alerones podrán modificarse en plena carrera. En curvas, los flaps se cerrarán para generar mayor carga aerodinámica; en rectas, se “aplanarán” para reducir resistencia y ganar velocidad punta. Esto no solo afecta el desempeño, también cambia la forma de atacar y defender posiciones sin depender exclusivamente del DRS, que desaparece como lo conocíamos.
Adiós al efecto suelo: regresan los pisos lisos
Los túneles de efecto suelo dejan de ser protagonistas. A partir de 2026, los autos tendrán pisos completamente lisos que terminan en difusores más grandes y abiertos, pero con menor carga aerodinámica total.
Esto obliga a los ingenieros a buscar soluciones más finas y específicas para cada circuito. También significa que el estilo de manejo del piloto vuelve a ser un factor decisivo: no todos los autos se comportarán igual y la puesta a punto será más crítica que nunca.
El volante ahora decide la batalla: Boost, Overtake y Recharge
La gestión de energía se convierte en parte central del espectáculo. Los pilotos contarán con tres nuevos botones que cambiarán la dinámica de carrera:
El botón Boost permite liberar toda la potencia disponible del motor y la batería. Puede usarse tanto para atacar como para defender, siempre que haya energía suficiente.
El Overtake está pensado exclusivamente para el ataque. Solo se activa cuando el piloto está a menos de un segundo del auto de adelante, funcionando como un reemplazo del DRS, pero con mayor libertad y sin zonas de detección fijas.
El Recharge añade un elemento estratégico clave. Piloto e ingeniero deberán decidir en qué sectores recargar la batería sin quedar vulnerables. La energía se recupera al frenar, al levantar el acelerador y desde el propio motor.
En conjunto, estos tres sistemas hacen que cada duelo en pista tenga más variables y menos automatismos.
Nueva unidad de potencia: más eléctrica, igual de brutal
El motor se mantiene como un V6 turbo híbrido de 1.6 litros, pero el reparto de potencia cambia por completo. El motor de combustión entregará 400 kW, mientras que el eléctrico sube hasta 350 kW, casi el triple respecto a 2025.
El resultado: cerca de 1000 caballos de fuerza combinados. Además, el sistema de recuperación de energía será el doble de eficiente. Basta con soltar el acelerador para comenzar a regenerar energía, algo que influirá directamente en la forma de conducir.
Desaparece el MGU-H, una pieza costosa y pesada que aportaba poco al espectáculo. Menos complejidad, menos costos y mayor enfoque en lo que sucede en pista.
Combustible sustentable: un hito histórico
Por primera vez, la Fórmula 1 utilizará un combustible 100% sustentable avanzado. Se producirá a partir de captura de carbono, residuos municipales y biomasa no alimentaria, cumpliendo estándares ambientales muy estrictos.
Este cambio no solo impacta a la F1: funciona como laboratorio tecnológico para la industria automotriz global, reforzando el papel del campeonato como punta de lanza en innovación.
Más cambios que se verán en pista
A lo largo de la pretemporada aparecerán otros detalles: nuevas luces en los espejos laterales, eliminación de elementos aerodinámicos secundarios y ajustes pensados para mejorar la visibilidad y la seguridad.
Todo responde a una misma idea: autos que se puedan seguir de cerca, más oportunidades de rebase y carreras menos predecibles.