Hay ocasiones en las que la moda masculina tiende a la repetición. En ese contexto, Dolce & Gabbana apuesta por volver a lo esencial y destacar la verdadera identidad personal. Así nace ‘El retrato del hombre’, la colección Otoño/Invierno 2026 de la marca italiana, la cual pone al hombre en el centro, no como un arquetipo, sino como un individuo con carácter propio.
La propuesta parte de la idea de que vestirse es una forma de posicionarse ante el mundo. Cada look funciona como una forma de mostrar de que se puede ser sin necesidad de explicaciones.
Sastrería con intención
La sastrería es el eje de la colección. No como una norma estricta, sino como una herramienta de expresión. Los hombros marcan presencia, las proporciones definen actitud y las construcciones hablan de seguridad.
Los materiales se destacan por lanas densas, terciopelos sobrios, sedas mates y brocados actualizados que aportan textura sin caer en el exceso. Todo está pensado para transmitir fuerza, control y estilo.
Luz, forma y carácter
La iluminación del desfile subrayó las siluetas con contrastes marcados, enfatizando volúmenes y cortes. Cada detalle suma a la construcción del personaje que habita cada prenda. La colección utiliza referencias clásicas para reforzar una imagen masculina actual, sólida y bien definida, lejos de la nostalgia o el dramatismo.
Diferentes hombres, misma actitud
La pasarela presentó distintos perfiles masculinos: el creativo, el reflexivo, el estructurado, el sensual. La colección no busca imponer una sola manera de ser hombre, sino ofrecer herramientas para que cada uno construya la suya desde el estilo.
¿Quiénes fueron los invitados al desfile?
Entre los asistentes destacaron Benson Boone, Haein Jung, Kerem Bürsin, Lucien Laviscount, Alesso, Claudio Santamaria, Marvin Brooks, Aurélien Muller, André Lamoglia y Pelayo Díaz.
Dolce & Gabbana propone una moda masculina que se aleja de la homogeneización global y recupera el valor del gusto personal. Lo anterior enfatiza que vestirse bien no es seguir tendencias, sino elegir con criterio y convicción.