Del diagnóstico al delito: el perturbador “efecto Breaking Bad” es real

Más allá de la ficción, el llamado “efecto Breaking Bad” describe un fenómeno real que la ciencia ha comenzado a estudiar.

Efecto Breaking Bad

Cortesía: AMC

Cuando a Walter White se le diagnóstica cáncer, la vida de este profesor de química da un giro brutal que lo lleva al capítulo más emocionante de su vida. “Breaking Bad” parte esta premisa. Fue escrita y dirigida por Vince Gilligan y se hizo, según varios críticos y listados, del lugar más alto en el podio de las mejores series de todos los tiempos. Incluso teniendo una favorita distinta, pero habiendo visto la aclamada obra de Gilligan, se vale reconocer que esta ficción es uno de los viajes más apasionantes en la historia de la televisión.

En efecto, Breaking Bad pertenece a la dimensión de lo ficticio, y no más. Sin embargo, un detalle nada menor de la historia ha servido para homologarse con algo que se dice es muy real. A esto le conoce como “efecto Breaking Bad” en razón de tratarse de una inclinación a la que se pueden sentir orilladas las personas que son diagnosticadas con una enfermedad terminal. Probablemente ya sabes de qué hablamos.

¿Qué es el “efecto Breaking Bad”?

Walter White enfrenta una crisis muy importante después del diagnóstico, y no por sentir precisamente a la muerte respirándole en la nuca, sino por evaluar su vida y sus recursos y descubrir que no tiene suficiente para defenderse de la prueba que se le presenta.

Científicos han visto que lo que hizo el personaje, luego de la tormentosa reflexión, no está muy distanciado de los escenarios de la realidad. El “efecto Breaking Bad” refiere al comportamiento en el que una persona diagnosticada con una enfermedad de gravedad puede caer. Hablamos de una tendencia pronunciada a delinquir.

¿Qué dice la ciencia?

Un artículo publicado en la revista American Economic Journal: Applied Economics es resultado de una investigación centrada en datos administrativos de toda la población de Dinamarca, los cuales suman más de 300 mil casos de cáncer entre 1980 y 2018. Lo que los científicos y autores del trabajo hallaron es que un diagnóstico de una enfermedad así eleva la probabilidad de cometer un delito en aproximadamente un 14%.

De acuerdo con lo que se dio a conocer, alrededor de dos años después del diagnóstico las probabilidades de delinquir aumentan y continúan haciéndolo conforme pasa el tiempo. En concreto, el cáncer puede motivar a las personas sin antecedentes penales a infringir la ley.

¿Por qué?

Según los científicos hay evidencia de que “los pacientes con cáncer enfrentan un menor costo esperado del castigo debido a una menor probabilidad de supervivencia”. En otras palabras, ante el problema que se presenta y la espereza de vida reducida, hay personas que experimentan la tentación de cometer un delito a razón de percibir que no habrá tiempo para cumplir la condena.

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