Desde hace tiempo, Bad Bunny dejó de ser únicamente una estrella de la música para convertirse en una referencia estética completa, y ahora lo hace en compañía de su hermano.
El reloj forma parte de la enorme celebración por los 50 años de Iron Maiden, una campaña que la banda ha convertido prácticamente en un festival global.
Como él mismo lo dice, “todo a su tiempo”, y está dispuesto a esperar a que las condiciones sean las correctas para hacer el regreso más impresionante de todos.