Fantasías sexuales de hombres y mujeres (las diferencias)

Fantasías sexuales de hombres y mujeres (las diferencias)

Si te preguntas por qué la gente llama a las fantasías sexuales perversas, obscuras o pecaminosas, te tenemos la respuesta: porque también las tiene. Puede o no gustarnos la respuesta pero no importa, lo que sí importa es que todos las tenemos, es más, no son cuestión de género. Las fantasías eróticas son el escenario ficticio perfecto para tener relaciones o alguna clase de intercambio sexual con otra persona y a veces no necesariamente con una persona, puede ser una cosa, un juguete o cualquier instrumento. Contrario a lo que muchos piensan con respecto a éstas, son bastante sanas porque ayudan a dar variedad a tu vida sexual, estimulan el deseo, ayudan a subsanar necesidades psicológicas en un nivel saludable y permiten explorar esa parte nuestra que quizá nunca nos atreveríamos a hacer en la vida real. El mundo de las fantasías sexuales es de mujeres y hombres, claro, con sus pequeñas (grandes) diferencias: --- Las mujeres son más románticas y sus fantasías son noveladas, es decir, hay una trama completa, un guión y son más extensas. Algún día alguien me contó un chiste que te dejará más claro cómo son ellas en las fantasías sexuales: ¿Por qué las mujeres ven completas las películas porno? Porque siempre quieren ver la boda (se aceptan jitomatazos). Sus fantasías más comunes son: - Ser dominadas sexualmente, que no necesariamente es sadomasoquismo, pero sí que el hombre se ponga rudo, le agarre las manos, la carguen, jalen el pelo, cosas así. - Relaciones con extraños o con conocidos con los que en ningún momento tendrían ganas de tener alguna clase de intercambio, pero sí lo imaginan. - Fantasías situacionales: tener relaciones sexuales en distintas partes de la casa, en las que no se te ocurrirían. - En momentos nada apropiados: mientras están sus papás en el cuarto de junto; en plena fiesta, por ejemplo, la boda de la amiga; en momentos que ni al caso pero que se les antoja algo rapidísimo (como de película). - Sexo en la playa, en la lluvia o en la nieve. --- A diferencia de ellas, nuestras fantasías son sin tantos rodeos, muchas veces no existe trama, pero sí personajes estructurados (¿qué tal la enfermera y el enfermito?), hay un juego, sexo y se acaba. Trataré de dar un ejemplo: Ding-Dong, -¡Hola!, ¿alguien pidió una pizza? - Sí, pasa. No tengo cómo pagarte, pero… (miradas traviesas). Relaciones sexuales y se acabó la fantasía.

fantasías sexuales de las mujeres

Getty Images

Así son las fantasías de un hombre: - Fantaseamos mucho más seguido con actrices y modelos - Con tríos, intercambios de parejas, orgías... - Sadomasoquismo. Aunque lo niegues, mientras te masturban imaginas que una chica te hace cosas. - Con lo que vemos en el porno. No hay quién no quiera llevar a cabo esas escenas candentes que vimos en la película. - Soñamos con tener relaciones sexuales con el personaje de una película de ficción. ¿Algún parecido con la realidad, caballeros? Agradecemos el apoyo en la información a la sexóloga Laura Pírez, del Instituto Mexicano de Sexología. Contacto: laura.pirez@gmail.com

Te interesará
Carpintería, cerámica, running, ajedrez o simplemente escuchar un disco completo. Cada vez más hombres parecen buscar actividades cuyo mayor atractivo es precisamente que no necesitan una pantalla.
El cambio de estación modifica nuestro entorno y puede influir en nuestros ritmos, hábitos y estado de ánimo.
La celebración del 15 de septiembre no tiene que terminar en una competencia para ver quién aguanta más. Si vas a tomar, hacerlo con calma y moderación puede ser la diferencia entre disfrutar la noche y pasar todo el día siguiente intentando recuperarte.
Porque mantener vivo el amor no depende únicamente de seguir enamorado. También requiere saber escuchar, negociar, tener curiosidad por el otro y seguir eligiendo a la misma persona incluso cuando la vida deja de parecerse a la luna de miel.
El bloqueo lector no significa necesariamente que hayas dejado de ser lector (puede ser simplemente una señal de cansancio, saturación o falta de estímulos nuevos).
Estos hábitos nórdicos tienen como objetivo reducir el ruido y hacer que una vida saludable sea sostenible.