Después de casi veinte años sin presentar un desfile masculino —el último tuvo lugar en 2004—, Ralph Lauren marca un regreso histórico al calendario internacional inaugurando el primer día de la Semana de la Moda Masculina de Milán. El escenario elegido no podía ser otro que sus headquarters en la ciudad italiana, un espacio que sirvió como marco ideal para una presentación que celebra el legado, la evolución y la visión contemporánea del estilo americano.
La colección propone un diálogo entre dos de las líneas más representativas de la casa: Polo Sport y Purple Label, unidas por una narrativa que equilibra funcionalidad, lujo y una estética atemporal reinterpretada para el presente.
La primera parte del desfile está protagonizada por Polo Sport, donde las piezas clásicas inspiradas en el sportswear americano se reinventan con una mirada actual. Prendas técnicas, siluetas relajadas y capas superpuestas se combinan entre sí para crear looks dinámicos y versátiles, apostando por una paleta moderna y una actitud más atrevida. Esta propuesta conecta directamente con un público masculino más joven, urbano y consciente de la moda, sin perder la esencia deportiva que ha definido históricamente a la línea.
El desfile continúa con Purple Label, la expresión más lujosa y sofisticada de Ralph Lauren, y un referente indiscutible cuando se habla de moda americana de alto nivel. Abrigos confeccionados en cashmere y lana en tonos arena, beige y crema se presentan junto a una impecable sastrería en grises profundos, elevando el discurso de elegancia clásica. Como es sello distintivo de la marca, los tuxedos y looks de gala ocupan un lugar central, reinterpretados mediante contrastes inesperados: chaquetas de invierno, tejidos robustos y botas de montaña que aportan carácter y refuerzan ese espíritu americano que combina refinamiento con funcionalidad.
Los accesorios complementan la propuesta con una visión práctica y sofisticada. Los bolsos de viaje en piel, de líneas depuradas y acabados impecables, se consolidan como una pieza clave para el hombre moderno, que busca elegancia sin renunciar a la utilidad y la durabilidad.
Más allá de la pasarela, el evento se convirtió en un punto de encuentro para figuras destacadas del cine y la música. El universo Ralph Lauren continúa seduciendo a celebridades de distintas generaciones, y entre los invitados al desfile se encontraban Tom Hiddleston, Nick Jonas, Liam Hemsworth y Colman Domingo, quienes aportaron aún más relevancia a una presentación que reafirma el lugar de la firma como uno de los grandes pilares del estilo masculino global.
Con este desfile, Ralph Lauren no solo celebra su regreso a la moda masculina en pasarela, sino que reafirma su capacidad de evolucionar sin perder su ADN, proyectando una visión del hombre contemporáneo que equilibra tradición, lujo y modernidad.