¿Adiós a los lectores electrónicos? La tecnología de estos dispositivos llega a celulares y tabletas

¿Acostumbrado a los libros electrónicos? Esto te interesa

Lectores electrónicos

@felipepelaquim/Unsplash

Pronto podrían ser muchos más modelos de celulares y tabletas los que añadan la tinta electrónica a sus posibilidades. Esto sabemos.

Cuando los lectores de libros electrónicos, o e-books, aparecieron en el mercado, surgió la duda natural de si este desarrollo iba a relevar a los libros impresos. La historia se cuenta sola; mucha gente sigue optando por el recurso clásico, en lugar de haber dado el “salto”.

Lo curioso es que los libros tradicionales siguen aquí, y que los electrónicos ahora estarían por enfrentar a un nuevo rival. El caso es que celulares, tabletas y otro tipo de dispositivos están comenzado a integrar la tinta electrónica a su arsenal.

Celulares: una mirada al futuro

En este aspecto hay ejemplos en tabletas, ordenadores y más. Pero tal vez el más interesante es el de los teléfonos inteligentes, los cuales tienen la tendencia a seguir absorbiendo capacidades.

Sobre esta línea, el año pasado TCL presentó dos smartphones que, al deslizar un botón en su lateral, su pantalla se convierte en una de tinta electrónica, lista para ofrecer una lectura cómoda y sin el desgaste visual de leer en un soporte no especializado en esta necesidad.

¿Desaparecerán los lectores de libros electrónicos?

Sobre esta pregunta, poco o nada podemos decir con seguridad. Es cierto que los celulares inteligentes con tinta electrónica se perfilan como rivales poderosos para los aparatos que existen exclusivamente con el propósito de ofrecer este servicio. Sin embargo, los segundos tienen la propiedad de romper con los distractores que usualmente acompañan al celular, mismos que harían de la lectura una actividad muy diferente.

El tiempo, encarnado en los consumidores, será el que dé una respuesta, ya que estamos ante algo muy impredecible.

Te interesará
El actor de El drama y otras cintas de gran impacto, es un lector curioso, con una inclinación clara hacia libros incómodos, irónicos y, en varios casos, bastante extraños.
Saber de dónde viene La Odisea permite verla con otros ojos. No como un relato antiguo, sino como una historia que sigue vigente.
Lo que engancha con este tipo de historias es entender cómo alguien termina creyendo, obedeciendo y, en el peor de los casos, perdiéndose dentro de un grupo.
Aquí hay clásicos, novelas contemporáneas y algunas apuestas más oscuras.
El título de esta novela, que próximamente será una serie de Netflix, revela lo peor del ser humano.