Las citas románticas están cambiando. Las cenas elegantes, las salidas al cine o los planes costosos ya no son la única forma de conocer a alguien. En 2026, una tendencia comenzó a ganar fuerza por una razón muy sencilla: propone descubrir la verdadera compatibilidad mientras se realizan actividades cotidianas. Su nombre es choremancing y podría cambiar la manera en que muchas personas entienden el inicio de una relación.
El concepto ha llamado la atención porque deja de lado las primeras impresiones cuidadosamente preparadas para mostrar cómo actúa una persona cuando enfrenta las pequeñas responsabilidades del día a día. Ahí, donde no existen filtros, es donde muchos creen que nace una conexión auténtica.
¿Qué es el choremancing?
El término surge de la combinación de las palabras inglesas chore (tarea doméstica o cotidiana) y romancing (romance). La idea consiste en sustituir las citas tradicionales por actividades compartidas que forman parte de la rutina.
En lugar de reservar una mesa en un restaurante o planear una noche especial, dos personas deciden hacer la compra del supermercado, sacar a pasear al perro, limpiar la casa o incluso realizar ejercicio juntas. Lo importante no es la actividad en sí, sino observar cómo colaboran, conversan y resuelven situaciones comunes.
Una tendencia que nació para conocer a las personas sin máscaras
El crecimiento del choremancing comenzó después de aparecer en el noveno informe anual de tendencias de citas de la aplicación Plenty of Fish. Poco después, medios británicos especializados en estilo de vida y redes sociales impulsaron su popularidad, presentándolo como una alternativa más realista a las primeras citas tradicionales.
La propuesta responde a un cambio de mentalidad entre los solteros, quienes buscan conexiones menos superficiales y experiencias que permitan descubrir cómo sería convivir con la otra persona antes de involucrarse emocionalmente.
¿Por qué hacer tareas puede fortalecer una relación?
Compartir responsabilidades obliga a comunicarse, negociar decisiones y trabajar en equipo. Son aspectos que pocas veces aparecen durante una cena o una salida al bar, donde cada uno suele mostrar únicamente su mejor versión.
El choremancing busca precisamente revelar esos pequeños detalles que marcan la diferencia en una relación estable: la paciencia, la organización, la empatía y la disposición para colaborar cuando surge un problema inesperado.
Las actividades más populares del choremancing
Las opciones son tan variadas como la rutina de cualquier persona. Pasear al perro se ha convertido en una de las favoritas porque permite conversar mientras ambos realizan una tarea sencilla y relajada.
Otra posibilidad consiste en entrenar juntos. Ir al gimnasio o practicar algún deporte ofrece la oportunidad de convivir, motivarse mutuamente y descubrir hábitos relacionados con la disciplina, el cuidado personal y el trabajo en equipo.
También hay quienes convierten la compra semanal en una cita diferente. Recorrer los pasillos del supermercado permite conocer gustos, prioridades y formas de administrar el dinero, además de revelar si alguien compra impulsivamente o prefiere planificar cada decisión.
Incluso tareas como lavar los platos, pasar la aspiradora o limpiar la casa pueden transformarse en momentos de complicidad cuando ambas personas colaboran con naturalidad.
Conectar en la vida real es la verdadera apuesta
Uno de los principales argumentos a favor del choremancing es que elimina gran parte de la presión que suele acompañar a una primera cita.
En lugar de impresionar con un plan costoso, las personas muestran cómo son realmente dentro de su rutina. Esa autenticidad facilita conversaciones más naturales y permite imaginar con mayor claridad cómo funcionaría una convivencia cotidiana.
Algunas parejas incluso optan por cuidar niños o acompañar a un familiar mayor, situaciones que exigen organización, paciencia y capacidad para resolver imprevistos, habilidades que también influyen en el futuro de una relación.
Los datos muestran que los solteros buscan relaciones más auténticas
El informe anual de Plenty of Fish revela que el 42 % de los solteros ya ha probado el choremancing y una parte importante asegura haber tenido una experiencia positiva.
Además, el estudio indica que el 47 % prefiere primeras citas con menos presión, el 39 % considera que los momentos cotidianos fortalecen la conexión y el 24 % afirma que este tipo de encuentros ha mejorado sus resultados al conocer nuevas personas.
Estas cifras reflejan un cambio hacia relaciones construidas sobre experiencias compartidas y no únicamente sobre grandes gestos románticos.