Entras al supermercado por un yogurt y hay uno que presume 20 gramos de proteína. Vas por cereal y también hay una versión “high protein”. Después encuentras pasta con proteína, barras, helados, bebidas, snacks y hasta palomitas que quieren convencerte de lo mismo.
Proteína. Proteína. Proteína.
Si además vas al gimnasio, seguramente ya te acostumbraste a revisar cuántos gramos tiene prácticamente todo lo que comes. Esta obsesión tiene nombre: proteinmaxxing.
La idea es bastante sencilla. Se trata de intentar meter la mayor cantidad posible de proteína en la dieta, muchas veces buscando versiones altas en proteína de alimentos que normalmente no asociaríamos con ella. Durante 2026, la tendencia se ha vuelto todavía más visible en redes sociales y en los productos que encontramos en el supermercado.
Desde hace años nos dijeron que la proteína ayuda a construir músculo. Ahora esa idea parece haberse llevado al extremo: si un poco ayuda, entonces más debe ayudar todavía más. El problema es que el cuerpo no funciona exactamente así.
¿Qué es el proteinmaxxing?
El término viene de la costumbre de internet de agregar “maxxing” a prácticamente cualquier cosa que quieres llevar al máximo.
En este caso, significa maximizar el consumo de proteína. No existe una sola dieta oficial para hacerlo. Para algunos puede significar agregar un scoop de proteína a su desayuno. Para otros es comer huevos por la mañana, pollo al mediodía, yogurt alto en proteína por la tarde, carne por la noche y un shake después del gimnasio.
También está la nueva generación de productos que promete ayudarte. Ya no tienes que buscar únicamente pollo, huevos, pescado o carne. Ahora prácticamente cualquier producto puede tener una versión enriquecida con proteína. La proteína dejó de ser solo un nutriente. También se convirtió en marketing.
Por qué todos queremos comer más proteína
Si haces pesas, probablemente ya sabes por qué la proteína importa. El cuerpo la utiliza para muchas funciones y tiene un papel importante en la recuperación y mantenimiento muscular. Por eso es normal que alguien que entrena preste más atención a cuánto consume.
El problema empieza cuando revisar la proteína se convierte casi en una competencia. Abres TikTok y encuentras recetas de pizza con proteína. Brownies con proteína. Helado con proteína. Café con proteína. Hay personas intentando encontrar la manera de meter otros 10 o 20 gramos prácticamente en cualquier comida.
Y cuando empiezas a hacerlo, es fácil caer. De pronto no compras un yogurt porque te gusta. Compras el que tiene tres gramos más. Tampoco eliges el cereal por sabor. Volteas la caja para comparar proteína.
No necesariamente está mal. De hecho, prestar atención a lo que comes puede ser útil. Pero llegar a pensar que todo necesita proteína extra es otra cosa.
Más proteína no significa automáticamente más músculo
Aquí viene la parte que TikTok muchas veces deja fuera. Existe un límite.
Expertos señalan que, incluso para quienes entrenan seriamente para ganar músculo, los beneficios sobre la síntesis muscular parecen estabilizarse alrededor de los 1.6 gramos de proteína por kilogramo de peso corporal al día. Eso no significa que esa cifra sea adecuada para absolutamente todos, sino que simplemente duplicar o triplicar la proteína no equivale a duplicar o triplicar tus músculos.
Y ahí está uno de los errores más comunes del proteinmaxxing. Comer 150 gramos porque realmente los necesitas es una cosa. Comerte tres barras de proteína, dos shakes y medio pollo únicamente porque viste a alguien hacerlo es otra.
Además, tus necesidades dependen de tu peso, actividad física, edad y objetivos. Personas que entrenan con intensidad pueden necesitar cantidades distintas a alguien sedentario.
La proteína sí importa. Simplemente no funciona como puntos en un videojuego donde gana el que consigue el número más alto.
El problema de convertir todo en proteína
También existe algo bastante básico: si llenas toda tu alimentación de una sola cosa, probablemente estás dejando fuera otras. Una especialista en medicina preventiva advirtió que una dieta exageradamente alta en proteína puede desplazar alimentos importantes como frutas, verduras y granos integrales, que también aportan fibra y otros nutrientes.
Mientras la proteína sigue dominando las tendencias de alimentación, también señala que muchas personas deberían prestar más atención a alimentos que aportan proteína junto con fibra, como frijoles, lentejas y otras legumbres. Esto tampoco significa que tengas que guardar tu proteína en polvo y nunca volver a tocarla. Significa que quizá no necesitas convertir cada cosa que comes en una versión fitness.
Porque hay algo un poco absurdo en pagar más por café únicamente porque dice “protein”.
Entonces, ¿el proteinmaxxing sirve?
Depende de qué entiendas por hacerlo. Si significa asegurarte de consumir suficiente proteína porque entrenas, quieres mantener músculo o simplemente buscas una dieta más completa, tiene sentido.
Si significa intentar meter proteína en cada cosa que entra a tu boca porque “más siempre es mejor”, probablemente ya estás complicando algo que no tenía que ser tan complicado.
Tal vez esa sea la parte más curiosa del proteinmaxxing. Durante años, comer proteína era bastante sencillo. Huevos. Carne. Pollo. Pescado. Leche. Yogurt. Legumbres.
Ahora puedes entrar a un supermercado y encontrar la palabra “PROTEIN” escrita en letras enormes en prácticamente cualquier pasillo.
Y sí, seguramente vamos a seguir viendo cada vez más productos así durante 2026. Incluso esperamos que el proteinmaxxing siga influyendo en lo que las marcas ponen en los estantes y en los menús. Así que la próxima vez que encuentres unas galletas, un café o unas palomitas que presumen tener proteína extra, puedes probarlas.
Solo recuerda algo. No todo lo que comes tiene que ayudarte a romper tu récord de press de banca.