Antes de convertirse en compañero de Brad Pitt en una película de supervivencia, Uber ya había vivido situaciones en las que su entrenamiento podía marcar la diferencia entre la vida y la muerte. Este pastor alemán fue perro de rescate de montaña en Nueva Zelanda y ahora llega al cine como Odín, uno de los personajes centrales de El corazón de la bestia, la nueva película de David Ayer.
La historia de Uber resulta especialmente llamativa porque el perro no necesitó interpretar a un héroe desde cero. Su experiencia trabajando en terrenos difíciles fue precisamente una de las razones por las que el equipo de producción lo consideró para una película que exigía animales capaces de desenvolverse en escenarios naturales y condiciones complicadas.
¿Quién es Uber, el perro que interpreta a Odín en El corazón de la bestia?
Uber es un pastor alemán que antes de trabajar frente a las cámaras se desempeñó como perro de rescate de montaña en Nueva Zelanda. Esa experiencia le permitió desarrollar habilidades para moverse en terrenos exigentes y responder ante situaciones que requieren concentración, resistencia y disciplina.
El entrenador de animales Andrew Simpson fue quien encontró a Uber y se encargó de prepararlo para su trabajo en la película. Su experiencia previa terminó convirtiéndose en una ventaja durante una producción en la que el comportamiento del perro debía sentirse lo más natural posible.
Uber no interpreta a un simple acompañante de Brad Pitt. Su personaje tiene un papel fundamental en una historia construida alrededor de la supervivencia y de la relación entre un hombre y el animal que ha estado a su lado durante años.
Odín y James Belmont tendrán que sobrevivir juntos
En El corazón de la bestia, Brad Pitt interpreta a James Belmont, un oficial de las Fuerzas Especiales que queda atrapado en la naturaleza salvaje de Alaska después de sufrir un accidente aéreo.
Su único compañero es Odín, un perro de combate con quien ha compartido distintas misiones y experiencias en escenarios de guerra. Después del accidente, ambos tendrán que utilizar sus conocimientos y permanecer juntos para intentar encontrar una salida.
La situación los obliga a enfrentarse a temperaturas extremas, terrenos peligrosos y la falta de recursos básicos. Agua, comida y refugio se convierten en prioridades mientras intentan encontrar una manera de regresar a la civilización.
Pero el aislamiento también abre una puerta hacia el pasado. Mientras avanzan por el territorio salvaje, James tendrá que enfrentarse a recuerdos y experiencias que había intentado dejar atrás.
¿Por qué Uber era el perro ideal para esta película?
La producción necesitaba un animal capaz de trabajar en ambientes naturales y de responder ante diferentes situaciones sin que cada movimiento tuviera que parecer completamente artificial. La experiencia de Uber como perro de rescate de montaña resultó determinante.
David Ayer también permitió que algunas escenas fueran adaptadas para que el animal pudiera reaccionar de una manera más espontánea frente a las cámaras. En una película donde la conexión entre los dos protagonistas es esencial, conseguir ese comportamiento era tan importante como preparar las secuencias de acción.
El resultado es una dinámica en la que Uber no funciona únicamente como parte del escenario. Odín es una pieza indispensable de la historia y representa el vínculo que mantiene con vida al personaje de Pitt.
Los otros perros que interpretan a Odín tienen una conexión especial
La producción encontró una solución poco común para representar a Odín durante distintas etapas de su vida. Los perros que aparecen en los flashbacks son Seeka, Ryker y Hondo. Los tres tienen algo en común: son hijos de Uber.
Así, el mismo personaje canino fue interpretado por cuatro perros de una misma familia. Uber representa a Odín en el presente, mientras que sus hijos fueron utilizados para las escenas correspondientes a diferentes momentos del pasado.
El detalle añade una conexión real entre los animales que aparecen en pantalla y permite mantener ciertas características físicas y de comportamiento entre las distintas versiones del personaje.
Brad Pitt llevó el rodaje al límite
Para Brad Pitt, trabajar nuevamente con David Ayer significó regresar a un tipo de cine físico que ya conocía desde Fury. Sin embargo, El corazón de la bestia planteó otro nivel de exigencia.
La película se rodó en Nueva Zelanda, donde los escenarios naturales fueron utilizados para recrear las condiciones extremas de Alaska. Pitt tuvo que prepararse físicamente para las secuencias y trabajar en ambientes de temperaturas muy bajas, además de participar en escenas realizadas en ríos helados.
El actor ha señalado que la producción representó una de las experiencias físicamente más exigentes de su carrera. La dificultad no estuvo únicamente en las escenas de acción, sino también en trabajar durante largos periodos en escenarios naturales que forman parte esencial de la película.
¿De dónde salió la historia de El corazón de la bestia?
El proyecto tiene una historia propia antes de llegar a las salas de cine. El guion original fue escrito por Cameron Alexander y en 2017 apareció en la llamada Black List de Hollywood, una selección anual que reúne guiones no producidos que han recibido una valoración destacada dentro de la industria.
El proyecto permaneció durante años sin llegar a filmarse. La persistencia del director Damien Chazelle y la productora Olivia Hamilton ayudó a mantenerlo con vida hasta que finalmente pudo convertirse en una producción cinematográfica.
David Ayer tomó posteriormente las riendas del proyecto y llevó la historia hacia el terreno que mejor conoce: acción, personajes sometidos a situaciones extremas y supervivencia bajo presión.
¿Cuándo se estrena El corazón de la bestia en México?
El corazón de la bestia llegará a los cines de México el 24 de septiembre de 2026. La película reúne nuevamente a Brad Pitt y David Ayer después de Fury, pero esta vez la historia tiene un protagonista adicional que puede terminar robándose buena parte de la atención.
Su nombre es Uber. En la ficción será Odín, un perro de combate que intenta sobrevivir junto a James Belmont. En la vida real, antes de convertirse en actor de cuatro patas, ya había sido un perro preparado para ayudar a encontrar personas en uno de los ambientes más difíciles de Nueva Zelanda.