Hace unos años era una de esas prendas que encontrabas en cualquier tienda. Luego desapareció poco a poco. Entre las playeras básicas, los polos tejidos y las camisas de lino, la henley pasó a un segundo plano. Pero este 2026 está viviendo un regreso inesperado y, si has estado siguiendo lo que pasa en la moda masculina, seguramente ya la viste más de una vez.
Uno de los responsables de que vuelva a estar en el radar es Benson Boone. Durante la pasada Milan Fashion Week, el cantante apareció en el desfile con una henley de manga corta, jeans de tiro alto y una chamarra estampada. El look llamó la atención porque demostró que una prenda tan sencilla podía verse tan bien como una camisa o un polo.
Pero no ha sido el único. Paul Mescal la ha convertido en una de sus prendas favoritas para eventos relajados, mientras que Harry Styles también ha ayudado a impulsar la tendencia al incluir una henley en una de sus campañas más recientes con Calvin Klein.
La explicación es bastante sencilla. La moda masculina está viviendo un momento en el que los básicos vuelven a tener protagonismo. Ya no se trata de usar prendas con logos enormes o estampados llamativos, sino de encontrar piezas simples que hagan que un outfit se vea mejor sin demasiado esfuerzo. Y ahí es donde entra la henley.
Es una de las prendas más fáciles de combinar. Una henley blanca, gris o azul marino funciona con unos jeans rectos y unos Adidas Samba o Converse para un look casual. Si la ocasión pide algo un poco más elegante, basta con cambiar los tenis por unos loafers y agregar un pantalón chino o una sobrecamisa ligera.
Otra ventaja es que funciona prácticamente todo el año. En verano, las versiones de manga corta en algodón ligero son una excelente alternativa a la playera clásica. Cuando empieza a refrescar, las de manga larga quedan muy bien debajo de una chamarra de mezclilla, una bomber o incluso un saco casual.
Eso sí, hay un detalle importante. La henley no suele verse bien cuando queda demasiado ajustada. Durante los años 2010 era común usarla muy pegada al cuerpo, pero esa tendencia quedó atrás. Hoy se busca un corte más relajado, que siga la silueta sin marcarla demasiado.
Los colores también hacen la diferencia. Si será la primera que compres, apuesta por blanco, gris, negro, azul marino o beige. Son tonos fáciles de combinar y hacen que realmente le saques provecho. Más adelante puedes probar con verde olivo, café o burdeos.
Hay otro error que vale la pena evitar: abrir todos los botones o cerrarlos por completo. Lo que mejor funciona es dejar uno o dos abiertos. Es un detalle pequeño, pero hace que el cuello se vea mucho más natural.
Quizá eso explica por qué tantas personas están volviendo a usarla. La henley no intenta reemplazar a la playera blanca ni convertirse en la prenda más llamativa de tu clóset. Simplemente ofrece una alternativa para quienes quieren verse un poco más arreglados sin complicarse demasiado.