La historia de Lizzie Borden sigue generando preguntas más de 130 años después de los asesinatos que marcaron para siempre a su familia. Su nombre ha vuelto a circular gracias a una nueva serie de Netflix, pero existe un lugar real detrás del caso: la casa donde Andrew Borden y su esposa Abby fueron asesinados en 1892.
¿Dónde está la casa de Lizzie Borden?
La casa de Lizzie Borden está ubicada en el número 230 de Second Street, en Fall River, Massachusetts, Estados Unidos. Se encuentra aproximadamente a 80 kilómetros al sur de Boston y puede visitarse como parte de las experiencias que actualmente ofrece el inmueble.
La dirección original de la vivienda era 92 Second Street. El número cambió a 230 en 1896, cuatro años después de los asesinatos que hicieron famoso al domicilio y a la familia que vivía en él.
Fue en esta casa donde Andrew Borden y Abby Borden fueron encontrados muertos el 4 de agosto de 1892. Lizzie, hija de Andrew, fue acusada de los asesinatos y llevada a juicio, pero finalmente fue absuelta.
El hecho de que nunca se estableciera oficialmente quién cometió los crímenes ha mantenido vigente el interés por el caso. La casa se convirtió así en mucho más que el escenario de un crimen ocurrido durante la época victoriana.
La casa real es mucho más modesta de lo que muestran algunas películas
La vivienda de los Borden no era una mansión gigantesca ni un castillo victoriano. Se trataba de una casa de madera de dimensiones relativamente modestas, aunque correspondía al nivel económico de una familia acomodada de Fall River.
Su exterior presenta el característico revestimiento de madera y un techo a dos aguas. En el interior había una sala, comedor, escalera central y diferentes habitaciones distribuidas en sus niveles.
Parte de su atractivo actual está precisamente en esa normalidad. No parece un escenario construido para una historia de terror, sino una casa doméstica que quedó asociada para siempre con uno de los casos criminales más conocidos de Estados Unidos.
Los espacios han sido ambientados con muebles y objetos que buscan recrear el aspecto que pudo tener la residencia en 1892. También se conservan elementos arquitectónicos originales, entre ellos los pisos de madera.
¿Qué ocurrió en la casa de Lizzie Borden?
El 4 de agosto de 1892, Andrew Borden y Abby Borden fueron asesinados dentro de su propia vivienda. Andrew fue encontrado muerto en la sala de estar, mientras que Abby había sido asesinada en una habitación de la casa.
Lizzie Borden, hija de Andrew, se convirtió en la principal sospechosa y posteriormente fue acusada formalmente. El proceso judicial recibió una enorme atención pública y terminó con su absolución.
La decisión del jurado no puso fin al misterio. Durante las décadas siguientes surgieron diferentes teorías sobre quién pudo haber cometido los asesinatos y cuáles fueron las circunstancias que rodearon aquel día.
Precisamente esa falta de una resolución definitiva es uno de los elementos que mantienen vigente la historia de la casa. Cada habitación está vinculada con una parte de un caso que todavía genera interpretaciones y preguntas.
Sí, puedes entrar a la casa donde ocurrió todo
La propiedad funciona actualmente como el Lizzie Borden Bed & Breakfast Museum, una combinación de museo y alojamiento que permite conocer el inmueble mediante visitas guiadas.
Los recorridos explican la historia de la familia Borden, muestran diferentes habitaciones y ofrecen contexto sobre los acontecimientos de 1892. La duración y los horarios pueden variar, por lo que conviene consultar directamente la disponibilidad antes de viajar.
La experiencia no se limita a quienes quieren conocer un sitio histórico. La casa también ha construido parte de su identidad alrededor de las historias de fantasmas y los relatos paranormales que han surgido con el paso del tiempo.
¿También puedes pasar la noche en la casa?
Una de las características más particulares del lugar es que algunas de sus habitaciones funcionan como alojamiento. Eso permite que los visitantes no tengan que limitarse a un recorrido durante el día y puedan experimentar el inmueble durante la noche.
Además de las visitas convencionales, se han ofrecido recorridos nocturnos y experiencias relacionadas con los supuestos fenómenos paranormales asociados con la casa.
Para los aficionados al true crime, la historia resulta especialmente atractiva porque permite recorrer físicamente el escenario de un caso que durante décadas ha sido objeto de libros, documentales, películas y programas especializados.
Un lugar histórico y turístico
La propiedad fue puesta a la venta en 2021 y posteriormente se reportó que había sido vendida por aproximadamente dos millones de dólares. Su actividad como sitio turístico continuó vinculada a la historia de Lizzie Borden y a los asesinatos ocurridos en 1892.
Visitarla implica acercarse a un espacio que conserva buena parte de la apariencia de una vivienda del siglo XIX, pero también entrar en uno de los escenarios criminales más conocidos de la cultura popular estadounidense.
Si la nueva serie de Netflix despertó tu curiosidad, la casa de Fall River ofrece la posibilidad de conocer el lugar real detrás de la historia. Antes de viajar, conviene revisar directamente los tours, horarios y opciones de alojamiento disponibles, ya que pueden cambiar con el tiempo.