Vestir bien durante el otoño no equivale a renovar todo el armario cada temporada. Por experiencia propia, puedo afirmar que buena parte de un buen guardarropa masculino se construye con prendas sencillas que pueden combinarse entre sí y funcionar durante varios años. Cuando baja la temperatura, algunas piezas básicas adquieren todavía más importancia.
Un suéter de cuello redondo, unos jeans rectos, una camisa Oxford y una chamarra ligera pueden resolver buena parte de tus looks durante estos meses. La clave está en elegir cortes clásicos, colores fáciles de combinar y materiales adecuados para el clima.
Un suéter de cuello redondo resuelve buena parte del otoño
El suéter de cuello redondo es una de esas prendas que no necesitan demasiadas explicaciones. Es cómodo, sencillo y funciona prácticamente con todo. Puedes llevarlo sobre una camisa, debajo de una chamarra o directamente con unos jeans cuando buscas un conjunto relajado.
Para mantenerlo versátil, conviene apostar por colores lisos. Azul marino, gris, marrón chocolate y verde oscuro son algunas de las opciones más fáciles de incorporar al resto del armario.
El material también depende de la temperatura. El algodón funciona bien durante los días todavía templados del otoño, mientras que la lana gana protagonismo cuando el frío empieza a hacerse más evidente. Merino, cachemir o lana Shetland pueden ser alternativas para los meses más fríos.
Los jeans rectos vuelven a demostrar por qué son un clásico
MILAN, ITALY - JUNE 18: A guest wears black sunglasses, a gray linen blazer jacket, a white and pale green striped print pattern cotton short, blue faded denim jeans pants, beige suede loafers, outside the Emporio Armani fashion show during Milan Fashion Week Menswear S/S 2023 on June 18, 2022 in Milan, Italy. (Photo by Edward Berthelot/Getty Images)
Edward Berthelot/Getty Images
Las tendencias en pantalones masculinos han cambiado mucho durante los últimos años. Después del dominio de los cortes extremadamente ajustados llegaron las siluetas amplias, pero ninguna de esas opciones resulta necesariamente imprescindible para construir un guardarropa funcional.
Los jeans de pierna recta ofrecen un punto medio especialmente práctico. No son demasiado ajustados ni excesivamente amplios y pueden combinarse con tenis, botas, camisas, suéteres y chamarras sin generar demasiadas complicaciones.
El objetivo no es perseguir cada cambio de tendencia, sino encontrar un corte que funcione con tu cuerpo y con las prendas que ya tienes. En ese sentido, los jeans rectos siguen siendo una apuesta sencilla para el otoño.
Una camisa Oxford puede cambiar por completo un conjunto
La camisa Oxford es una de las piezas más versátiles de la ropa masculina. Puedes llevarla con jeans para conseguir un look casual, combinarla con pantalones chinos o de pana e incluso incorporarla a conjuntos más formales.
También funciona como una capa intermedia. Una camiseta debajo y la camisa abierta encima pueden ser suficientes para los días templados, mientras que un suéter de cuello redondo sobre ella ofrece una combinación más apropiada cuando baja la temperatura.
Si quieres comenzar por lo esencial, una camisa blanca y otra azul con rayas blancas cubren muchas posibilidades. Lo importante es buscar una tela resistente y un corte que permita movimiento sin perder una apariencia ordenada.
Una chamarra ligera funciona como la tercera prenda
Hay una razón por la que las chamarras ligeras funcionan especialmente bien durante el otoño: aportan una capa adicional sin hacer que el conjunto resulte excesivamente pesado.
Una chamarra de mezclilla, una Harrington o una de campo puede transformar un conjunto compuesto únicamente por camisa y pantalón. Esa tercera pieza agrega estructura y permite adaptar el mismo guardarropa a diferentes temperaturas.
Las chamarras de trabajo también pueden funcionar, aunque conviene elegirlas pensando en el resto de las prendas que ya tienes. Si el pantalón, la camisa y los zapatos tienen mucha presencia, una chamarra sencilla puede equilibrar mejor el conjunto.
Los colores neutros hacen que todas estas prendas funcionen juntas
Una de las mejores estrategias para aprovechar un guardarropa básico consiste en evitar que cada prenda dependa de una combinación específica. Los colores neutros facilitan justamente eso.
Gris, azul marino, blanco, beige, marrón, verde oscuro y negro permiten construir diferentes conjuntos sin necesitar demasiadas piezas. Además, puedes introducir color mediante una camisa, un accesorio o una prenda de temporada sin modificar por completo el armario.
El otoño también permite jugar con diferentes texturas. La lana, el algodón, la pana, la mezclilla y la piel pueden convivir en un mismo conjunto siempre que exista cierto equilibrio entre las prendas.