Chopard lleva los Alpes a la muñeca con el nuevo Alpine Eagle “Rhone Blue”

La nueva esfera en tono “Rhone Blue” se inspira en las aguas del Ródano y en el entorno natural donde nace este emblemático río.

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CHOPARD

La colección Alpine Eagle de Chopard suma dos nuevos relojes de 36 y 41 milímetros que combinan diseño deportivo, alta relojería y compromiso con la conservación de los Alpes. Ambos modelos incorporan una nueva esfera en tono “Rhone Blue”, inspirada en las aguas del Ródano y en el entorno natural donde nace este emblemático río.

La propuesta no se limita a una nueva combinación cromática. Parte de los beneficios obtenidos por la venta de estas piezas será destinada a la Fundación Alpine Eagle, organización que impulsa programas relacionados con la conservación de los ecosistemas alpinos y las especies que los habitan.

¿Qué hace especial a la nueva esfera “Rhone Blue”?

El color es el elemento que define a primera vista esta nueva interpretación del Alpine Eagle. Su tonalidad azul está inspirada en el Ródano, cuyo recorrido comienza en el glaciar suizo del mismo nombre, en el cantón del Valais, para después alimentar las aguas del Lago Lemán y continuar hasta el Mediterráneo.

La superficie de la esfera presenta una textura radiante que busca evocar el iris de un águila. Es un detalle que conecta directamente el reloj con uno de los principales símbolos de la colección y con la naturaleza alpina que sirve como punto de partida para su diseño.

Las agujas y los índices están recubiertos con Super-LumiNova®, una solución que permite mantener una lectura clara del tiempo incluso en condiciones de poca luz.

El Alpine Eagle mantiene su identidad deportiva y elegante

Los nuevos modelos conservan varios de los códigos visuales que han convertido al Alpine Eagle en una de las colecciones reconocibles de Chopard. El bisel está asegurado mediante ocho tornillos de fijación tangente, un elemento que funciona tanto como recurso estético como componente técnico.

La construcción permite alcanzar una estanqueidad de hasta 100 metros, mientras que el brazalete integrado refuerza el carácter contemporáneo de la pieza. Sus eslabones tienen una forma inspirada en un lingote y están acompañados por una pieza central pulida que aporta contraste y sofisticación.

El resultado es un reloj pensado para combinar con un estilo de vida activo sin abandonar los códigos propios de la relojería suiza de lujo.

¿Qué movimiento utiliza el Alpine Eagle 41 “Rhone Blue”?

El modelo de 41 milímetros está equipado con el calibre automático Chopard 01.01-C, desarrollado y producido por la manufactura. El movimiento cuenta con certificación de cronómetro otorgada por el Control Oficial Suizo de Cronometría, conocido como COSC.

Su reserva de marcha alcanza las 60 horas y ofrece funciones de horas, minutos, segundos y fecha. La arquitectura mecánica puede observarse mediante el fondo de zafiro transparente, que permite apreciar el movimiento una vez que el reloj se encuentra fuera de la muñeca.

El reverso también incorpora el logotipo de la Fundación Alpine Eagle, un detalle que recuerda el propósito ambiental asociado con estos dos lanzamientos.

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CHOPARD

El modelo de 36 milímetros apuesta por una mecánica compacta

La versión de 36 milímetros utiliza el calibre automático Chopard 09.01-C, uno de los movimientos de menor tamaño certificados como cronómetro. Su reserva de marcha es de 42 horas y ofrece una configuración de horas, minutos y segundos.

La reducción de dimensiones no implica abandonar el enfoque mecánico de la colección. Al igual que su hermano mayor, este modelo cuenta con fondo de zafiro y permite contemplar el movimiento desarrollado por Chopard.

La diferencia de tamaño amplía las posibilidades de la colección y permite que la estética Alpine Eagle se adapte a distintas preferencias de proporción y presencia sobre la muñeca.

¿Cómo se relaciona el reloj con la conservación de los Alpes?

La nueva esfera “Rhone Blue” representa más que una decisión estética. Los dos modelos fueron concebidos también como una expresión del respaldo de Chopard a la Fundación Alpine Eagle, cuyos programas están orientados a la conservación de los Alpes y de la biodiversidad de la región.

La elección del Ródano establece un vínculo directo entre el objeto y el territorio. El río nace en un paisaje alpino donde conviven diferentes especies de águila y se convierte así en una referencia natural para una colección que tiene precisamente a esta ave como una de sus principales fuentes de inspiración.

El fondo transparente con el logotipo de la fundación hace visible esa relación incluso cuando el reloj se observa desde la parte posterior.

Alpine Eagle encuentra el equilibrio entre rendimiento y tradición

Con estas dos nuevas referencias, Chopard mantiene la fórmula que define al Alpine Eagle: una estética deportiva, materiales contemporáneos, movimientos mecánicos de manufactura y una narrativa vinculada con los Alpes.

El uso de Lucent Steel™, la esfera azul inspirada en el Ródano y los detalles propios de la colección construyen una propuesta que busca mantenerse funcional sin perder el carácter de una pieza de alta relojería.

Karl-Friedrich Scheufele, copresidente de Chopard, destacó precisamente el vínculo entre estos nuevos relojes y la labor de la Fundación Alpine Eagle, señalando el orgullo de la firma por continuar respaldando sus programas de conservación.

Los Alpine Eagle 36 y 41 “Rhone Blue” representan así una nueva lectura de la colección. Dos tamaños, dos movimientos y una misma idea: llevar a la muñeca la fuerza del águila, el paisaje de los Alpes y una visión de la relojería en la que el diseño y la responsabilidad ambiental pueden avanzar en la misma dirección.

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