Si hay alguien que sabe el significado de una vida en la actuación es Sebastián Rulli. Originario de Buenos Aires, su trayectoria también es la prueba de algo más difícil de sostener que el éxito: la constancia. En conversación exclusiva con Esquire, el actor hace una pausa para reflexionar sobre su camino, pero sobre todo los aprendizajes y agradecimientos que han marcado estos 30 años.
Para Rulli, el punto de partida no fue un papel específico ni una audición memorable, sino una decisión mucho más temprana: salir de casa con la intención de ver el mundo y, en ese proceso, descubrirse a sí mismo. “Principalmente la decisión de independizarme, de soñar en grande, de no limitarme a la frontera y salirme de mi casa siendo un chamaco con ilusiones y queriendo conocer el mundo y conocerme a mí mismo”, recuerda. “Creo que ese fue el motivo más importante de mi vida para poder descubrir que la actuación era mi pasión y lo que realmente me llenaba”.
Espíritu de aventura y disciplina
Después de aquel primer salto al mundo, el actor sigue describiéndose de una manera que explica bastante bien su forma de ver la vida. “Siempre digo que soy como un aventurero empedernido”, cuenta. Y añade: “Estoy muy tranquilo, consciente de que el esfuerzo valió la pena, de que la disciplina es herramienta fundamental para conseguir cualquier cosa, pero sobre todo en esta carrera poder mantenerse y sostenerse con la llegada también del éxito o la fama”.
Esa filosofía ha acompañado una trayectoria que lo ha convertido en uno de los rostros más reconocibles de la televisión en español. Desde producciones como Rubí y Teresa hasta proyectos más recientes como El Extraño Retorno de Diana Salazar (de ViX), ha construido una carrera marcada por la constancia.
En la práctica, esa disciplina se traduce en hábitos que él mismo indica “parece tonto y sencillo, pero son básicos mis puntos a seguir”, explica. “Tratar de descansar lo suficiente y conscientemente… alimentándome bien…un buen cuidado de la piel y con el ejercicio como medio para tener tu cable a tierra, es enfocarse en lo que te deja y en lo que te hace sentir bien”, teniendo claro que esos pasos y la estrategia de hacerlo bien, siempre puede replicarlo a otras actividades, incluyendo el trabajo “Si vas a hacer algo, échale ganas, hazlo con la mejor intención, con la mayor voluntad y que te salga lo mejor posible. Si no te salió bien, por lo menos que no haya quedado en ti y que merezca luego un poco más de aprendizaje o de dedicación”.
“La actuación me ha ayudado siempre a conocerme un poquito más, a aprender a vivir experiencias diferentes”.
El siguiente desafío: Mi Rival
Tras una larga carrera la motivación para aceptar un nuevo proyecto sigue siendo sorprendentemente sencilla. “Parece tonto, pero lo que me motiva es que todavía quieran seguir trabajando conmigo, que me llamen, que les interese mi forma de ser, de actuar e interpretar”, dice. A partir de ahí, la decisión pasa por algo más personal, pues trata de aceptar papeles que lo ayuden a crecer.
Esa búsqueda lo llevó a aceptar su participación en Mi Rival, donde interpreta a Renato. “Él es un hombre de campo relacionado con la tierra, a los caballos. Y eso a mí me encanta”, explica, ya que lo remonta a su infancia en Argentina.
Más allá de la historia de rivalidades que atraviesa la serie, el actor encontró una conexión personal con el personaje. “Creo que no hay mejor rival que uno mismo…lo último que hiciste, hasta donde llegaste”. Para él, esa idea resume tanto la lógica del personaje como su propia manera de entender la vida: “Que tú mismo puedas superarte es yo creo que el mayor propósito que todo ser humano debe tener”.
Para este proyecto el reto también fue físico en donde tuvo que aprender de charrería, con la ayuda de especialistas que la producción llevó a San Luis Potosí. “Me preparé lo mejor que pude, con charros profesionales que compiten… para poder hacer las escenas lo más real posible…la única que no pude hacer fue el paso de la muerte, que es uno muy difícil y peligroso”.
En esta nueva producción multiplataforma de TelevisaUnivision el actor comparte créditos con Alejandra Barros y Ela Welden, quienes protagonizan esta historia donde los celos, los secretos y las traiciones desatan una lucha emocional y ponen a prueba la fuerza de los lazos familiares.
El valor de lo esencial
Al hablar de lo que lo ha sostenido a lo largo del tiempo, Rulli vuelve a lo esencial. “Sonará a cliché, pero mis padres evidentemente son un ejemplo… son personas íntegras, de muchos valores, del esfuerzo y del amor”, comparte. A ellos se suman los amigos de toda la vida y los vínculos que ha construido dentro y fuera de la industria. “Te das cuenta que la vida es muy sencilla y puede ser también muy compleja… y qué bonito es poder ver hacia atrás y no solamente ver sueños realizados, sino también ver que estás junto a las mismas personas”.
Esa misma claridad también define lo que busca hacia adelante. “A mí me gusta entregarme en cuerpo y alma y me gustan personajes que tengan acciones, que no sean nada pasivos”, explica. “A la vida no hay que esperarla, hay que buscarla, hay que provocarla”. En esa idea se resume también su presente: “El regalo más hermoso de esta carrera es el cariño que uno recibe de tanta gente que no conoces”. Un impulso constante que, lejos de cerrarse en lo conseguido, sigue apuntando hacia los proyectos que vienen: “Espero que lleguen así, con mucha energía y con muchos retos por delante”.
Finalmente, el actor argentino invitó a los lectores de Esquire a que no se pierdan esta producción de Carmen Armendariz, que estrena en ViX, el servicio de streaming en español líder en el mundo, este 20 de marzo y por las estrellas el 20 de abril.