Después de años de silencio y ausencia, Peaky Blinders y el enigmático Tommy Shelby regresaron con un cierre directo, violento y altamente emocional. Peaky Blinders: El Hombre Inmortal no solo recupera a su protagonista, también lo enfrenta a su última decisión: ¿seguir viviendo con su pasado… o terminar con todo?
Con Cillian Murphy de vuelta como Tommy Shelby y Steven Knight al mando del guion, la película plantea un final definitivo mientras abre la puerta a nuevas historias dentro del mismo universo. Veamos qué es lo que ocurre (obvio, habrá spoilers de la cinta ya disponible en Netflix).
Un Tommy Shelby roto
La historia nos lleva a la Birmingham de 1940, en plena Segunda Guerra Mundial. Aquí, Tommy Shelby ya no es el líder implacable que conocemos de la serie. Está aislado, deprimido y consumido por la culpa, intentando encontrar redención mientras escribe su propia historia.
Mientras tanto, el poder ha cambiado de manos. Su hijo, Duke Shelby, lidera a los Peaky Blinders con una actitud más impulsiva. De manera paralela, la guerra no da tregua: una operación nazi amenaza con desestabilizar Inglaterra desde dentro, obligando a Tommy a salir de su exilio.
Guerra, sangre y cuentas pendientes
El clímax de la película es una operación encubierta que mezcla estrategia criminal con contexto bélico. Tommy diseña un plan para destruir a Beckett, un simpatizante nazi que busca inundar Inglaterra con dinero falso.
La secuencia final lo tiene todo: explosivos, infiltración, traiciones y un asalto directo en el puerto de Liverpool. En todo esto, destaca un detalle clave: Tommy vuelve a arrastrarse por túneles, un guiño directo a los traumas que arrastra desde la guerra.
La batalla termina con los nazis eliminados y el plan cumplido., pero el verdadero cierre está en lo que viene después.
Tommy contra su destino
Beckett intenta escapar y Tommy podría dejarlo ir y salvarse. Pero no lo hace. Decide quedarse y recibe dos disparos. Aun así, logra matar al villano en el último segundo. Sin embargo, su cuerpo ya está muy dañado y no puede seguir. Está en la antesala a la muerte.
¿Por qué muere Tommy Shelby y qué significa su final?
Tommy no muere solo por las heridas, sino porque decide hacerlo. En sus últimos momentos, le pide a su hijo Duke que lo mate. La historia juega con la idea de que solo alguien de su propia sangre puede acabar con él, y la película cumple esa promesa.
Entonces Duke dispara y Tommy Shelby muere en brazos de su hijo. Es un final poético (y brutal), coherente con todo lo que fue el personaje. Tommy nunca pudo escapar de sí mismo, ni del trauma, ni de la violencia, ni de las decisiones que tomó.
La última escena, con su funeral gitano acompañado por Hunting the Wren de Lankum nos indica que el mito termina, pero el legado sigue.
¿Qué significa este final para el futuro de Peaky Blinders?
Aunque la historia de Tommy Shelby se cierra aquí, el universo no termina. Duke queda como heredero, no solo del negocio, sino del peso emocional y simbólico del apellido Shelby.
Esto encaja con los planes de expansión en Netflix, donde seguro habrá nuevas series derivadas que seguirán explorando este mundo sin su figura central. Podemos decir que Tommy muere, pero Peaky Blinders no.