En la industria mediática —como en la vida— hay trayectorias que no siguen una línea recta. La de Juanpa Zurita se parece más a una cadena en expansión: una sucesión de eslabones que no responde a una fórmula fija, sino a una constante necesidad de explorar, aprender y reconstruirse.
Actor, productor y narrador inquieto, Zurita ha construido un camino donde la evolución no es una estrategia, sino una consecuencia. De las redes sociales —donde una generación creció con él— a proyectos audiovisuales de mayor escala, como participaciones en series internacionales como Luis Miguel, La Serie (de Netflix) y proyectos cinematográficos donde también ha asumido el rol de productor como en la comedia romántica ¿Quieres ser mi novia? a un lado de Ludwika Paleta y la serie para Disney+ La Peor Vuelta al Mundo. Su carrera se ha definido por una insistencia casi intuitiva en hacer, equivocarse y volver a empezar.
En conversación con Esquire México demuestra que esa curiosidad no solo ha guiado sus decisiones, también ha sido el punto de partida para una transformación constante. Una que, lejos de ser inmediata, se ha construido a través de fricción, aprendizaje y resistencia.
Transformarse para resistir
Si hay un punto de inflexión en la trayectoria de Juanpa Zurita, no está en un solo proyecto, sino en su transición hacia la producción. Un terreno donde la creatividad se enfrenta directamente con la presión, la incertidumbre y la necesidad de sostener una visión.
Lejos de romantizar ese proceso, lo describe como “muy doloroso”. Un camino donde tuvo que demostrar, una y otra vez, que tenía algo que aportar dentro de la industria. Y aun así, decidió quedarse.
Esa insistencia es la base de una resiliencia que no se construye desde el discurso, sino desde la práctica. Se ve en proyectos como La peor vuelta al mundo, donde lo inesperado no es la excepción, sino la regla. Donde los planes fallan, la logística se rompe y, aun así, el proceso continúa.
Pero hay algo más interesante en su forma de entender esa resistencia: no la idealiza. “No podemos caer en el que quiere puede’, porque no siempre es verdad”, dice. En lugar de eso, plantea una visión más honesta: hacer el trabajo, asumir que no siempre funcionará y, aun así, seguir eligiendo intentarlo.
“Es entender que aunque todos los días des el 100%, puede que no resulte, digerirlo y estar chido con eso”, afirma. Esa mentalidad ha redefinido no solo su manera de trabajar, sino también su forma de habitar su propia carrera. Después de una etapa de intensidad constante —donde todo era 200% al mismo tiempo—, hoy su enfoque está en algo más complejo: elegir.
El lujo de ser auténtico
En este contexto, la colaboración con Tiffany & Co. —y en particular con la colección Tiffany HardWear collection— no funciona como un simple vínculo estético, sino como una extensión natural de su narrativa personal.
Zurita lo entiende desde un lugar íntimo. “Parece mandado a hacer, pero toda la filosofía de HardWear, resiliencia y transformación son uno de los códigos más importantes para mí”, afirma.
Descubre la conversación completa entre nuestro equipo y Juanpa Zurita en la edición impresa de Esquire Abril 2026.
Créditos
Texto: ALEJANDRA CASTILLO
Fotos: KARLA LISKER @karlalisker
Stylist: RODRIGO ALCÁNTARA @rodrigoalcantara
Coordinación de Moda: JOSS ORTER (@joss_orter), MELISSA ELÍAS (@meleliass)
Hair & Make Up: EVELYN ALCALÁ FONSECA
Locación: MODULAR @modular.espacio