Salma Hayek cumple 60 años este 2 de septiembre convertida en una de las figuras mexicanas más reconocibles de Hollywood. Pero reducir su historia a una lista de películas exitosas sería ignorar lo más interesante de su carrera. Cuando llegó a Estados Unidos a principios de los años 90, los papeles para actrices latinas eran limitados y los grandes estudios difícilmente imaginaban a una mexicana encabezando sus producciones.
Tres décadas después, Salma no solamente consiguió permanecer. También aprendió a producir, desarrollar proyectos y crear oportunidades cuando esperar a que alguien más lo hiciera dejó de ser suficiente.
De México a un Hollywood que no la esperaba
Antes de convertirse en una actriz mexicana en Hollywood, Salma ya era conocida en México gracias a Teresa y a su trabajo en cine. Sin embargo, decidió mudarse a Los Ángeles y comenzar prácticamente otra vez.
El salto llegó con Desperado en 1995. Después aparecerían proyectos como From Dusk Till Dawn, Fools Rush In y Wild Wild West, pero su trayectoria todavía tenía una batalla mucho más personal por delante.
Frida cambió la carrera de Salma Hayek
Durante años, Hayek impulsó el proyecto que terminaría convirtiéndose en Frida, la película sobre Frida Kahlo que protagonizó y produjo. Su insistencia terminó dando como resultado una cinta con seis nominaciones al Oscar, incluida la de Salma Hayek como mejor actriz, y dos premios.
Frida demostró algo más importante que su capacidad para interpretar un gran papel. Salma podía utilizar su posición para conseguir que historias que Hollywood no consideraba prioritarias llegaran a la pantalla.
Salma Hayek también aprendió a producir
Esa idea había comenzado años antes con la creación de Ventanarosa Productions, su compañía productora. Desde ahí participó en proyectos como El coronel no tiene quien le escriba, Frida y posteriormente Ugly Betty.
Su carrera dejó entonces de depender únicamente de qué personaje alguien quisiera ofrecerle. También podía decidir qué historias quería ayudar a contar.
Ese cambio resulta fundamental para entender su longevidad. Salma Hayek no solamente encontró un lugar dentro de Hollywood. Construyó uno propio.
Cumplir 60 sin convertirse en parte del pasado
Hollywood tiene una relación complicada con la edad, especialmente cuando se trata de sus actrices. Por eso llegar a los 60 años manteniendo relevancia, proyectos y una identidad que no depende únicamente de recordar lo que hiciste décadas atrás tiene un significado particular.
Salma Hayek comenzó su carrera intentando abrir una puerta que parecía demasiado pesada para una actriz mexicana.
Hoy quizá la pregunta ya no sea cómo consiguió entrar. La pregunta es cuántas puertas quedaron abiertas después de que ella pasó.