Los Otros, dirigida por Alejandro Amenábar y protagonizada por Nicole Kidman es una de esas películas que permanecen en la memoria mucho después de los créditos. A 25 años de su estreno, la cinta conserva una capacidad poco común para inquietar sin depender de grandes efectos, violencia explícita o sobresaltos constantes.
Estrenada en agosto de 2001, la historia sigue a Grace, una madre que vive con sus dos hijos en una enorme casa de Jersey, durante los últimos años de la Segunda Guerra Mundial. Los niños padecen una extrema sensibilidad a la luz, por lo que las ventanas deben permanecer cubiertas y la oscuridad domina cada habitación. Cuando comienzan a hablar de presencias extrañas, la lógica de Grace empieza a desmoronarse.
La película fue un fenómeno internacional. Con un presupuesto cercano a los 17 millones de dólares, recaudó alrededor de 210 millones en todo el mundo y ganó ocho Premios Goya, incluidos Mejor Película, Mejor Director y Mejor Guion Original. Pero detrás de esas cifras existe una producción llena de decisiones inesperadas, dificultades personales y detalles que ayudan a entender por qué Los Otros sigue siendo una referencia del terror psicológico.
La historia originalmente iba a ocurrir en Chile
Alejandro Amenábar nació en Chile en 1972 y se trasladó con su familia a España cuando todavía era un bebé. Esa relación con ambos países también estuvo presente en el origen de Los Otros. El primer guion estaba escrito en español y situaba la historia en el sur de Chile.
El cambio de idioma modificó también la geografía de la película. Amenábar necesitaba conservar el fuerte componente religioso de la historia y encontró en las Islas del Canal un escenario que podía sostener esa atmósfera. Jersey tenía además una relación histórica con la Segunda Guerra Mundial que encajaba perfectamente con el aislamiento de la familia.
La decisión terminó siendo fundamental. La casa, la niebla, la religión y el recuerdo de la ocupación alemana construyeron un mundo donde el terror parece existir antes de que aparezca cualquier fantasma.
Tom Cruise cambió el destino internacional de la película
Antes de Los Otros, Amenábar ya había sorprendido con Abre los ojos, el thriller de ciencia ficción protagonizado por Eduardo Noriega y Penélope Cruz. La película llamó la atención de Hollywood y sus derechos fueron adquiridos por Tom Cruise, quien posteriormente produjo y protagonizó Vanilla Sky, la adaptación dirigida por Cameron Crowe.
Cruise también leyó el guion de Los Otros y decidió involucrarse como productor. Su condición era clara: la película debía realizarse en inglés para ampliar considerablemente su alcance internacional.
Para Amenábar, que apenas preparaba su tercera película, era una oportunidad difícil de rechazar. La participación de Cruise y Nicole Kidman transformó un proyecto español de terror en una producción con posibilidades de convertirse en un fenómeno global.
Amenábar tuvo que dirigir una película en un idioma que no dominaba
El desafío no terminó cuando consiguió financiación y estrellas internacionales. Amenábar tampoco hablaba inglés con soltura cuando comenzó a preparar la película.
El director tuvo que aprender el idioma mientras desarrollaba una producción completamente angloparlante. Para conseguir que los diálogos sonaran naturales, trabajó con un traductor especializado y aceptó modificar determinadas expresiones para mantener el tono británico de los personajes.
La apuesta funcionó. El resultado fue tan convincente que Los Otros se convirtió en una de las películas españolas más exitosas de su generación y demostró que Amenábar podía moverse con naturalidad entre diferentes tradiciones cinematográficas.
Los Otros hizo historia en los Premios Goya
El éxito comercial tuvo un equivalente en los premios. Los Otros obtuvo ocho Goya de las 15 categorías en las que estaba nominada, entre ellas Mejor Película, Mejor Director y Mejor Guion Original.
Pero existe un detalle particularmente llamativo: fue la primera película en ganar el principal premio de la Academia española sin que se pronunciara una sola palabra en español.
El reconocimiento confirmó algo que la taquilla ya había demostrado. Amenábar había conseguido hacer una película internacional sin abandonar por completo la sensibilidad cinematográfica española que había marcado sus primeros trabajos.
El divorcio de Nicole Kidman y Tom Cruise coincidió con el estreno
La vida personal de sus protagonistas convirtió el lanzamiento de la película en un acontecimiento todavía más mediático. Tom Cruise y Nicole Kidman anunciaron su separación en febrero de 2001, cuando Los Otros todavía se encontraba en posproducción.
El divorcio quedó finalizado el 8 de agosto de ese año, apenas dos días antes del estreno estadounidense de la película, ocurrido el 10 de agosto.
La situación inevitablemente generó atención de la prensa, pero Amenábar sostuvo que los problemas personales de ambos no afectaron su compromiso con la película. De hecho, Cruise y Kidman acudieron al estreno de Los Ángeles y mantuvieron públicamente su respaldo al proyecto.
Nicole Kidman estuvo a punto de abandonar la película
Uno de los aspectos más difíciles de la producción ocurrió mucho antes del estreno. Durante los ensayos, Kidman comenzó a experimentar una respuesta emocional particularmente intensa ante la historia de Grace y, sobre todo, ante el destino de sus hijos.
El material era tan perturbador para la actriz que llegó a abandonar temporalmente el proyecto. Interpretar a una madre enfrentada a una situación tan extrema le provocaba pesadillas y una carga emocional que le resultaba complicada de sostener.
Amenábar y su equipo consiguieron convencerla de regresar. La decisión terminó siendo crucial porque la interpretación de Kidman es uno de los elementos que mantienen a Los Otros funcionando incluso cuando el espectador ya conoce su gran revelación.
La mansión que parece estar en Inglaterra en realidad está en España
Aunque la película transcurre en Jersey, gran parte de Los Otros fue filmada en España. La producción utilizó el Palacio de los Hornillos, en Cantabria, como la residencia de Grace y sus hijos.
Construido a comienzos del siglo XX por el arquitecto británico Ralph Selden Wornum, el edificio posee una arquitectura de inspiración victoriana que permitió crear la ilusión de una mansión inglesa aislada.
Otras escenas se rodaron en Madrid y en Penshurst Place, en Kent, Inglaterra. La combinación de estas localizaciones permitió construir un espacio cinematográfico coherente sin que el espectador tuviera motivos para cuestionar su geografía.
Los niños actores también tuvieron que evitar la luz solar
La fotosensibilidad de Anne y Nicholas es uno de los elementos centrales de la película. Las cortinas deben permanecer cerradas y ninguna puerta puede abrirse hasta que las habitaciones hayan quedado completamente a oscuras.
La producción llevó esa idea hasta cierto punto en la vida real. Alakina Mann y James Bentley, los jóvenes actores que interpretaron a los hermanos, tuvieron que limitar considerablemente su exposición al sol durante los meses de rodaje para mantener la apariencia pálida que exigían sus personajes.
El resultado contribuyó a una de las características visuales más reconocibles de Los Otros: una película dominada por sombras, habitaciones oscuras y rostros que parecen pertenecer a otro mundo.
La historia de Lydia tiene un vínculo inesperado con Amenábar
Uno de los personajes secundarios más misteriosos es Lydia, la joven criada que ha dejado de hablar. Su silencio es inicialmente explicado como consecuencia de un trauma, pero la verdadera razón aparece durante la resolución de la historia.
La idea tenía una conexión personal con Amenábar. Durante su infancia, el director pasó por un periodo en el que permaneció prácticamente sin hablar después de que su familia se trasladara de Chile a España.
El cineasta contó que había comenzado a hablar en Chile, pero que después de llegar a España permaneció en silencio durante aproximadamente un año. Esa experiencia terminó encontrando un eco inesperado dentro de una película sobre la muerte, el duelo y aquello que no puede expresarse con palabras.
Amenábar también aparece dentro del misterioso álbum de fotografías
Las fotografías post mortem que Grace encuentra en la casa son algunas de las imágenes más inquietantes de la película. Inspiradas en una antigua tradición fotográfica, muestran a personas fallecidas representadas como si todavía estuvieran vivas.
Amenábar decidió mezclar fotografías históricas reales con imágenes creadas específicamente para la película. Y en una de ellas escondió un pequeño homenaje a la tradición de los directores que aparecen brevemente en sus propias obras.
El cineasta aparece entre las fotografías, convertido por unos segundos en parte del universo de muertos que construyó para la película.
¿Por qué Los Otros sigue funcionando 25 años después?
La respuesta está en su confianza en la atmósfera. Los Otros no necesita perseguir al espectador con monstruos ni llenar la pantalla de sangre. Amenábar construye el miedo a partir de puertas cerradas, habitaciones vacías, pasos que no deberían escucharse y una madre convencida de que conoce perfectamente la realidad que la rodea.
Su mayor virtud es que el terror no depende exclusivamente del giro final. Una vez que conocemos el desenlace, la película adquiere otro significado y muchas escenas pueden interpretarse desde una perspectiva completamente diferente.
A 25 años de su estreno, Los Otros continúa demostrando que una buena película de fantasmas no necesita mostrar demasiado. A veces basta con una casa aislada, una familia atrapada en sus propios secretos y la certeza de que, detrás de una puerta cerrada, puede haber alguien esperando.