¿Qué series definieron la televisión del siglo XXI? The New York Times intentó responder esa pregunta con una lista de las 100 producciones más destacadas estrenadas desde el año 2000. Para elaborar el ranking, el diario estadounidense reunió los votos de más de 500 actores, guionistas, productores, showrunners y otras figuras vinculadas con la industria televisiva.
El resultado reúne comedias, dramas, sátiras políticas, historias criminales y producciones de fantasía que transformaron la manera de contar historias en televisión. También deja fuera algunos títulos fundamentales por una cuestión de fechas: The Sopranos, por ejemplo, no aparece debido a que comenzó en 1999.
Entre las primeras posiciones aparecen varias de las series que marcaron la llamada nueva edad de oro de la televisión. The Wire, Mad Men, Succession y Breaking Bad ocupan lugares destacados, mientras que algunas comedias consiguieron entrar en una lista dominada por grandes dramas.
Pero ¿cuáles son las 10 mejores series del siglo XXI según The New York Times? Este es el Top 10.
Atlanta
Donald Glover convirtió la industria musical, la fama y la vida cotidiana en el punto de partida de una serie difícil de clasificar. Atlanta sigue a Earn mientras intenta ayudar a su primo Alfred, conocido como Paper Boi, a abrirse camino como rapero.
Lakeith Stanfield, Brian Tyree Henry y Zazie Beetz acompañan a Glover en una producción que nunca tuvo miedo de romper sus propias reglas. Un episodio podía funcionar como comedia y el siguiente acercarse al surrealismo, el terror o la sátira social.
La serie utilizó esa libertad para hablar sobre identidad, dinero, racismo, cultura afroamericana y las contradicciones de la fama. Esa capacidad para cambiar de tono sin perder personalidad le permitió ocupar el décimo lugar.
Curb Your Enthusiasm
¿Qué ocurre cuando las pequeñas reglas sociales se convierten en grandes conflictos? Larry David construyó alrededor de esa pregunta una de las comedias más particulares de las últimas décadas.
Curb Your Enthusiasm comenzó en 2000 y terminó en 2024 después de 12 temporadas. Su protagonista es una versión ficticia del propio David, un hombre que suele decir aquello que los demás prefieren callar y que termina enfrentándose a situaciones absurdas por cuestiones aparentemente insignificantes.
La serie convirtió la incomodidad social, las discusiones cotidianas y los malentendidos en una fórmula reconocible. Jeff Garlin, J.B. Smoove y Susie Essman fueron piezas fundamentales de ese universo.
The New York Times la colocó en el noveno puesto.
30 Rock
Tina Fey llevó su experiencia en Saturday Night Live detrás de las cámaras para construir una comedia sobre el caos de producir televisión.
La protagonista es Liz Lemon, interpretada por la propia Fey, una guionista que intenta mantener funcionando un programa de sketches mientras lidia con ejecutivos, actores egocéntricos y decisiones cada vez más absurdas.
Alec Baldwin, Tracy Morgan, Jane Krakowski y Jack McBrayer completaron un reparto que permitió a 30 Rock desarrollar un humor vertiginoso, lleno de referencias y situaciones disparatadas.
La serie ocupa el octavo lugar de la selección y demuestra que una comedia sobre la televisión también podía convertirse en una de las grandes producciones televisivas de su época.
Veep
¿Puede la política convertirse en una de las fuentes más efectivas para la comedia? Veep respondió esa pregunta durante siete temporadas.
Julia Louis-Dreyfus interpreta a Selina Meyer, una vicepresidenta estadounidense obsesionada con avanzar en su carrera política mientras intenta sobrevivir a las presiones de Washington y a un equipo que constantemente complica sus planes.
Creada por Armando Iannucci, la serie construyó buena parte de su humor alrededor de la ambición, las rivalidades internas y los errores de comunicación. Louis-Dreyfus ganó seis premios Emmy consecutivos por su interpretación de Selina.
Con el paso de los años, algunas situaciones concebidas originalmente como sátira política comenzaron a resultar familiares para los espectadores debido a acontecimientos reales de la política estadounidense. Veep quedó en el séptimo puesto.
Game of Thrones
Durante la década de 2010, pocas series consiguieron generar una conversación internacional comparable con Game of Thrones. Cada episodio podía convertirse en un acontecimiento y sus personajes formaban parte de una conversación que trascendía la televisión.
La adaptación de las novelas de George R. R. Martin presentó una lucha por el poder entre distintas familias de Westeros, mientras una amenaza sobrenatural avanzaba desde el norte.
Emilia Clarke, Kit Harington, Peter Dinklage, Lena Headey y Nikolaj Coster-Waldau encabezaron un reparto que convirtió la fantasía épica en un espectáculo televisivo de enorme escala.
El desenlace provocó opiniones divididas entre los espectadores, pero el ranking del Times considera el impacto de la producción en su conjunto. Por eso aparece en el sexto lugar.
Fleabag
¿Cómo convertir el duelo, las relaciones sentimentales y las contradicciones personales en una comedia capaz de conectar con millones de espectadores? Phoebe Waller-Bridge encontró la respuesta en apenas dos temporadas.
Fleabag sigue a una mujer que intenta ordenar su vida mientras enfrenta pérdidas, relaciones complicadas y una constante sensación de desconexión. La protagonista rompe la cuarta pared y convierte al espectador en cómplice de aquello que piensa, pero que rara vez expresa frente a los demás.
La serie consiguió moverse entre la comedia incómoda, el drama y el romance sin perder su identidad. También dejó una de las relaciones más comentadas de la televisión reciente gracias al vínculo entre Fleabag y el sacerdote interpretado por Andrew Scott.
El resultado le permitió alcanzar el quinto puesto.
Succession
¿Quién heredará el imperio de Logan Roy? Esa pregunta sirve como punto de partida para uno de los grandes dramas familiares de la televisión reciente.
Brian Cox interpreta al poderoso patriarca de una familia propietaria de un enorme conglomerado de medios. Sus hijos, interpretados por Jeremy Strong, Sarah Snook y Kieran Culkin, compiten por el control del negocio mientras intentan obtener el reconocimiento de un padre que rara vez parece satisfecho.
Matthew Macfadyen completa uno de los repartos más destacados de la serie, que consiguió combinar drama familiar, sátira de las élites económicas y humor negro.
Succession terminó en 2023 después de cuatro temporadas y alcanzó el cuarto puesto del ranking.
Mad Men
Don Draper vende publicidad, pero Mad Men siempre estuvo más interesada en aquello que ocurre detrás de la imagen.
Creada por Matthew Weiner, la serie utiliza el mundo de las agencias publicitarias de Nueva York durante los años 60 para explorar los cambios sociales de una época marcada por nuevas ideas sobre trabajo, matrimonio, género, identidad y éxito.
Jon Hamm interpreta a Draper, un hombre cuya imagen profesional contrasta constantemente con sus conflictos personales. Elisabeth Moss, January Jones, Christina Hendricks y John Slattery forman parte de un reparto que ayudó a construir uno de los universos dramáticos más reconocibles de la televisión contemporánea.
Su tercer puesto confirma el peso que las grandes producciones de la llamada era dorada de la televisión tienen dentro de la selección.
The Wire
¿Puede una serie sobre policías y narcotráfico convertirse en un retrato completo de una ciudad? David Simon construyó The Wire alrededor de esa idea y terminó ofreciendo una mirada mucho más amplia sobre las instituciones estadounidenses.
La historia comienza en las calles de Baltimore, pero progresivamente amplía su perspectiva para incorporar las escuelas, los sindicatos, la política y los medios de comunicación.
Dominic West, Idris Elba, Michael K. Williams, Wendell Pierce y Lance Reddick forman parte de un reparto que dio vida a una historia deliberadamente compleja, en la que prácticamente ningún problema tiene una solución sencilla.
La serie ocupa el segundo puesto y queda solamente detrás de Breaking Bad.
Breaking Bad
¿Qué ocurre cuando un hombre aparentemente común decide cruzar una línea y descubre que puede convertirse en alguien completamente distinto?
Breaking Bad comienza con Walter White, un profesor de química que enfrenta problemas económicos y recibe un diagnóstico de cáncer. Ante la necesidad de conseguir dinero para su familia, decide utilizar sus conocimientos para fabricar metanfetamina junto con Jesse Pinkman.
Interpretados por Bryan Cranston y Aaron Paul, ambos personajes terminan involucrados en un mundo criminal que transforma por completo sus vidas.
Sin embargo, la serie creada por Vince Gilligan nunca se limita a contar una historia sobre narcotráfico. A lo largo de cinco temporadas explora la ambición, el poder, el ego, la moralidad y las consecuencias de las decisiones de Walter.
La transformación del protagonista se convierte progresivamente en el centro de la historia y en uno de los recorridos de personaje más reconocibles de la televisión del siglo XXI.
Por esa combinación de construcción narrativa, personajes e impacto cultural, Breaking Bad ocupa el primer puesto de la selección realizada por The New York Times.
¿Qué series quedaron del puesto 11 al 20?
El Top 10 apenas representa una parte de la selección. Entre los puestos 11 y 20 también aparecen títulos que tuvieron un peso considerable en la evolución de la televisión durante las últimas décadas.
The Office de Estados Unidos ocupa el puesto 11, seguida por Arrested Development, Girls, Friday Night Lights, Six Feet Under, The Office británica, The Americans, I May Destroy You, Chernobyl y The Crown.
La lista completa permite observar cómo cambió la televisión desde el año 2000: las grandes producciones dramáticas conviven con comedias de autor, miniseries, sátiras políticas y propuestas capaces de romper las estructuras tradicionales de la televisión.
Más allá del orden, el listado es una fotografía de las series que ayudaron a definir las primeras décadas del siglo XXI.